Parménides — Plato ================== ΠΑΡΜΕΝΙΔΗΣ Translation/edition: J. D. García Bacca (UCV 1980–1983) · OCR sin revisión facsimilar Language: Spanish Read in Plato Scroll: https://plato-scroll.com/s/parm/ This file: https://plato-scroll.com/text/parm-h.txt Other editions of this work: - David Horan: https://plato-scroll.com/text/parm.txt - Benjamin Jowett: https://plato-scroll.com/text/parm-b.txt - H.N. Fowler (Loeb, 1926): https://plato-scroll.com/text/parm-c.txt - Greek text: https://plato-scroll.com/text/parm-e.txt - Thomas Taylor (1804): https://plato-scroll.com/text/parm-g.txt Sources and licences: https://plato-scroll.com/attribution.html Numbers in [brackets] are the edition's reference loci (Stephanus, Bekker, book.line, page...). Superscript numerals refer to the Notes at the end. [126a] Cuando llegamos a Atenas, de nuestra casa en Clazomene, nos encontramos en la plaza pública con Adimanto y Glaucón. Y Adimanto, tomándome de la mano, me dijo: “Bienvenido, Céfalo; y si necesitas de algo que esté en nuestro poder, decláralo”. [126a] — Pues justamente, respondí yo, por eso mismo estoy aquí, para pedíroslo. [126a] — Declara, pues, tu petición, replicó. [126b] Y dije yo entonces: “¿cómo se llamaba vuestro hermano de madre?”, que no lo recuerdo. Era yo por cierto, un niño cuando vine aquí por primera vez desde Clazomene; así que hace mucho tiempo. Creo que el nombre del padre era Pirilampo. [126b] — Perfectamente, respondió;. y el de él, Antifonte. Pero ante todo, ¿qué deseas saber? [126b] — Estos, dije yo, son conciudadanos míos, y grandemente filósofos. Han oído que Antifonte tuvo muchas oportunidades de tratarse con un cierto Pitodoro, discípulo de Zenón, y que sabe de memoria los razonamientos que pasaron en cierta ocasión entre Sócrates. Zenón y Parménides. [126c] — Dices la verdad, respondió. [126c] — Eso es justamente, repliqué, lo que querríamos oír. [126c] — Pues no es nada difícil, porque, ya desde muchacho los trabajó muy bien, aunque, al presente, se ocupa lo más del tiempo en asuntos de caballos, cual su abuelo y homónimo. Si queréis, pues, vamos a donde él, que, por cierto, partió de aquí hace un momento; mas vive cerca, en Melita. [127a] Dicho lo cual partimos, y sorprendimos a Antifonte en casa, entregando a reparar un freno al herrero. Apenas se libró de él y le dijeron los hermanos para qué estábamos allí, me reconoció de mi primera venida y me abrazó; mas, pidiéndole nos repitiera los razonamientos, comenzó por hacerse el difícil —que, dijo, era gran trabajo; mas terminó por repetírnoslos. [127a] Dijo, pues. Antifonte haber contado Pitodoro que, en cierta ocasión, llegaron, para las grandes Panateneas. Zenón y Parménides. Que Parménides era ya bien viejo, grandemente calvo, mas bello-y-bueno de ver, de unos sesenta y cinco años entonces. Que Zenón se hallaba cerca de los cuarenta, que era de bellas proporciones y agradable a la vista, y que se decía haber sido el doncel preferido de Parménides. Dijo Antifonte que se hospedaban donde Pitodoro, fuera de los muros: en el Ceramique. Que allí llegaron Sócrates y con él algunos otros, muchos, deseando oír los escritos de Zenón —que, por primera vez, se los ponía a su disposición; que Sócrates era entonces muy joven. [127c] Dijo que Zenón mismo se los leyó; dio la casualidad de que Parménides estaba fuera; que quedaba ya muy poco por leer de los razonamientos, cuando, dijo Pitodoro, que entró él mismo. Parménides con él y Aristóteles que fue uno de los Treinta; así que oyeron bien poca cosa de los escritos; no él, que ya, en otra ocasión, los había oído de Zenón mismo. [127d] Que en terminando de oírlos. Sócrates habría pedido que se releyera la primera hipótesis del primer razonamiento; y, releída, haber dicho: “¿Cómo, Zenón, dices eso de que si los entes son muchos es preciso que sean a la una semejantes y desemejantes, lo cual es imposible, porque no es posible que los desemejantes sean semejantes y que los semejantes sean desemejantes? ¿No es así como dices?”. [127e] — Así es, haber respondido Zenón. [127e] — Según esto, si es imposible que los desemejantes sean semejantes y los semejantes desemejantes, será también imposible el que sean precisamente muchos, porque, si fueran muchos, sobrevendrían estas imposibilidades. ¿No es lo que pretenden tus razonamientos otra cosa sino, contra todo lo que se haya dicho, impugnar el que sean muchos? ¿Y cada uno. de tus razonamientos no crees que da testimonio de esto mismo, de modo que piensas haber traído de que no hay muchos entes tantos testimonios cuantos razonamientos escribiste? ¿Es así como lo dices o es que yo no lo entiendo correctamente? [128a] — No; al revés, haber respondido Zenón; has captado bellamente todo lo que el escrito pretende. [128a] — Comprendo, Parménides, haber dicho Sócrates, que Zenón no sólo quiere enfamiliarizarse con tu sabiduría, sino aun con tu obra, porque, en cierta manera, escribió lo mismo que tú; mas pretende, con pequeño cambio, engañarnos cual $I se tratara de algo diverso. Porque tú, en los Poemas, afirmas el ue “el Todo es Uno”; y de ello das pruebas, buenas y bellas. Mas éste, a su vez, afirma que “el Todo no es Muchos”; y de ello ofrece también él muchas y magníficas pruebas. Que el uno diga que “el Todo es Uno”; mas el otro, que no es “Muchos” —y así parezca que cada uno no habla en modo alguno de lo mismo, diciendo casi lo mismo— parece cual si lo dicho os lo dijerais para vosotros, y no para nosotros; los otros. Sea así, Sócrates, haber respondido Zenón; pero es que no has captado de ninguna manera la verdad del escrito, aunque, cual las perras de Laconia, persigues bien y sigues las huellas de lo dicho. Mas, ante todo, se te pasa por alto el que mi escrito no es, en modo alguno, tan pretencioso como tú dices, cual concebido para ocultar a la gente la magnificencia del resultado. Así que hablaste de cosas accesorias; mas lo que estos mis escritos son, en verdad, es una ayuda al razonamiento de Parménides contra los que pretenden ponerlo en ridículo: que si “el “Todo. es uno”, le acontecerán al razonamiento muchas cosas, ridículas y contrarias a él mismo. Refuta este escrito a los que afirman darse “lo Muchos”; y devuélveles lo mismo y más, intentando mostrar que su hipótesis: “si el Todo fuese Muchos” padecería de ridiculeces las mismas y aún mayores que la de “si fuese Una”, caso de proseguirla alguien suficientemente. Llevado de las ganas-de-pelear, siendo joven lo escribí y, escrito, no sé quién me lo robó, de manera que no tuve ya que determinar si lo sacaría o no a luz. Así que, Sócrates, se te pasa por alto que no fue escrito, cual piensas, por juveniles ganas-de-pelear, sino por un mayor de edad amante-dela-honra. Por lo demás, como decía, no barruntaste mal. [128e] Lo admito, haber dicho Sócrates, y creo que se ha como tú lo dices. Mas explícame: ¿no crees que hay algo así como un eidos —“él en cuanto el mismo”— de Semejanza; y, respecto de éste, otro contrario, que es el de lo Desemejante; y que de esos dos, yo y tú y las demás cosas que, por cierto, llamamos “muchas”, participamos? Las que participan de Semejanza resultan, por ello y según la medida en que participen, semejantes, mas las que de Desemejanza, desemejantes; W las que de ambas, ambas cosas. Si todas las cosas participan de estos dos eidos, que son contrarios, ¿qué hay de admirable en que, por participar de ambos, las mismas cosas sean semejantes y desemejantes consigo mismas? Mas si alguien nos mostrara que las semejantes mismas se hacen desemejantes, o las desemejantes semejantes, tendríamos, creo, un monstruo. Mas si participando de ambas, les pasan ambas cosas, no me parece, Zenón, haya en ello nada de desconcertante; ni ' lo hay en que alguien demuestre que todas las cosas son uno, por participar de lo Uno, ni en que esas mismas resulten muchas, por participar a su vez de Pluralidad. Mas si demostrara claramente que lo que es Uno, eso mismo es muchos, y los muchos. Uno, de esto sí que me admirara. Y de todo lo demás, de parecida manera: quien demostrara que — los géneros y eídoses mismos padecen, en sí mismos, de tales ' contrariedades, cosa digna fuera de admiración; pero si me demostrara a mí el que soy uno-y-muchos, qué de admirar si lo hiciera diciendo, cuando pretende mostrar que soy “machos”, que hay cosas mías unas a la derecha, otras a la izquierda, unas delante, otras detrás, y parecidamente arriba y abajo, —porque creo que participo de Pluralidad; y cuando, que soy “uno”, dijera que, por ser siete nosotros, yo soy “un” hombre, por participar también de lo Uno. Así parecerían verdaderas ambas afirmaciones. Si, pues, alguien intentara de esta manera demostrar que las mismas cosas —pedruscos, leños y parecidas— son muchas-y-unas, concederémosle que ha del mostrado ser unas-y-muchas; mas no que lo Uno sea Muchos, ni que lo Muchos sea Uno; y que no he dicho nada de admirable, sino lo que todo el mundo admitiría. Mas Si, como acabo de decir, separará primero los eídoses, cada uno él “en * cuanto el mismo” —cual Semejanza y Desemejanza. Multitud y lo Uno. Reposo y Movimiento y parecidas—, y después pusiera de manifiesto que pueden entre ellos mismos mezclarse y discernirse, me sorprendería y admiraría, Zenón, —dijo. En este caso creo en firme que se ha tratado varonilmente del asunto. Pero, como digo, mucho más me sorprendería si alguien pusiera de manifiesto que esta misma dificultad se halla, de mil maneras, coimplicada en los eídoses mismos, y que así como lo habéis mostrado en casos visibles, de igual manera lo mostrarais en lo aprehensible por razonamiento. [130a] Mientras así hablaba Sócrates, dijo Pitodoro haber creído él que, a cada momento. Parménides y Zenón se irritarían; mas que, al contrario, le prestaban gran atención, y, aun frecuentemente, mirándose uno al otro, se sonreían, cual si se admiraran de Sócrates. Por lo cual, en cesando Sócrates de hablar, haber dicho Parménides: "¡Qué digno de admiración es, Sócrates, tu ardor por los razonamientos! Empero, dime: ¿tú mismo disciernes, como dices, poniendo aparte los eídoses mismos, y aparte lo que de ellos participa? ¿Qué te parece ser Semejanza misma, fuera de la que tenemos nosotros; y parecidamente respecto de Uno y Muchos, y de todo lo que has oído ahora mismo de Zenón?” [130b] — A mí, bien, —haber contestado Sócrates. [130b] — ¿Y qué, haber dicho Parménides, de casos como éstos: el eidos —él “en cuanto el mismo”— de Justo. Bello y Bueno, y de todo lo de tal talante? [130b] — Que sí, haber respondido. [130b] —¿Y qué de eidos de Hombre, fuera de nosotros y de todos los que lo somos: del eidos mismo de Hombre, —o de Fuego, o de Agua? [130b] — En dificultades, Parménides, me han puesto frecuentemente tales casos sobre si se ha de hablar de igual manera de éstos como de aquéllos. [130b] — ¿Y qué de estotros, Sócrates, que parecieran ridículos, cual Pelo, Barro. Porquería o cualquier otra cosa de las despreciables y viles? ¿Te desconcierta eso de tener que decir haya, aún de cada una de éstas, un eidos aparte que sea algo diferente de lo que tratamos con nuestras manos?, ¿o no? [130d] — De ninguna manera, haber respondido Sócrates. No obstante, por una parte, ciertamente esas cosas, tal cual las vemos son, tal cual, reales. Mas creer que haya de ellas un cierto eidos, sería demasiado desconcertante. Por cierto que algunas veces me inquietó eso de si no sería, en todos los casos, lo mismo; mas, apenas me detengo, salgo escapado por temor de que me ahogue cayendo en alguna insondable necedad. Mas en llegando precisamente ahí: a las cosas de las que acabamos de decir que tienen eidos, con ellas detenidamente me trato. [130e] Sócrates: es que eres aún joven, haber dicho Parménides, y todavía no se ha apoderado de ti la filosofía como, según mi opinión, se apoderará cuando nada de esto menosprecies. Empero, por la edad, miras aún a las opiniones de los hombres. Dime, pues: ¿te parece, como dices, que hay algo así como “eídoses” participando de los cuales las demás cosas reciben de ellos las denominaciones, cual las participantes de Semejanza, la de semejantes; las de Grandor, grandes; las de Belleza y Justicia, resultan justas y bellas? [131a] — Enteramente así, haber respondido Sócrates. [131a] —Cada participante participa del eidos íntegro, ¿o de una parte?; ¿o habría alguna otra manera de participación, fuera de éstas? [131a] — ¿Cómo la hubiera?, haber respondido. [131a] — ¿Piensas que el eidos íntegro está, siendo uno, en cada uno de los muchos?, ¿o cómo? [131b] — ¿Qué impide eso, Parménides, haber dicho Sócrates, el ser uno? [131b] —El que estando, pues, uno y el mismo en muchos, aparte ellos unos de otros, estará siendo en ellos “todo” a la vez; y así estaría siendo él fuera de sí mismo. [131b] — No, haber respondido, si lo estuviera cual el día, que, siendo uno y el mismo, está a la vez en muchas partes, y no por ello está él mismo fuera de sí mismo; si así fuera, cada uno de los eídoses estaría a la vez siendo uno y el mismo en todos. [131b] — De agradable manera, Sócrates, haber replicado Parménides, haces que uno y el mismo eidos esté siendo en muchos; es como si, cubriendo de un velo a muchos hombres, dijeras que “uno está siendo Todo en muchos”. ¿No es esto lo que piensas decir? [131b] — Tal vez, haber respondido. [131b] — ¿Es que todo el velo estaría sobre cada uno, o una parte de él sobre uno, y otra distinta sobre otro? [131c] — Una parte. [131c] — Según esto, Sócrates, haber dicho Parménides, los eídoses mismos serían repartibles, y los participantes de ellos participarían de una parte, y ya no estaría siendo “todo él” en cada uno, sino “parte de él” sería parte de cada uno. [131c] — Tal parece, por cierto. [131c] — ¿Pretenderás, pues, Sócrates, afirmar que un eidos, siendo uno, verdaderamente se nos reparta, y sea aún uno? [131c] — De manera alguna, haber respondido. [131c] — Mira, pues; si partes el Grandor mismo, ¿cada una de las cosas grandes no será grande por una parte del Grandor, más pequeña que el Grandor mismo? ¿No te parece absurdo? [131d] — Totalmente, por cierto. [131d] — ¿Y qué de estotro?: recibiendo cada cosa pequeña una parte de lo Igual, ¿a qué será igual, siendo, por tal parte, más pequeña que lo Igual mismo? [131d] — Que uno de nosotros tenga una parte de lo Pequeño; respecto de tal parte lo Pequeño será mayor, ya que esa es parte de sí mismo; y de esta manera lo Pequeño mismo será mayor. Mas aquello a lo que se añadiere lo restado resultará más pequeño; y no, mayor que antes. [131e] — También esto es irrealizable, haber respondido. [131e] — ¿De qué manera, pues. Sócrates —haber añadido Parménides— participarán, según tú, de los eídoses las demás cosas, no pudiendo participar ni según parte ni según todo? [131e] —No, por Júpiter!, no me parece —haber respondido Sócrates.— darse manera alguna de determinar fácilmente este punto. [131e] — ¿Y qué te parece de estotro? [131e] — ¿De qué? [132a] — Esto es lo que te hace pensar, creo, que cada eidos es “uno”: cuando te parece que hay muchas cosas grandes, te parece, tal vez, al mirar hacia todas, que hay una cierta idea, una y la misma, —por lo cual piensas que lo Grande es uno. [132a] —Verdad dices, haber respondido. [132a] — ¿Y qué respecto de lo Grande mismo y de las demás cosas grandes?; cuando de esta manera miras hacia todo ello con el alma, ¿no aparece, a su vez, un cierto Grande en virtud del cual parece, necesariamente, grande todo esto? [132b] Según ésto resurgirá la aparición de otro eidos de Grandor enfrente del Grandor mismo, ya existente, y de las cosas que de él participan; y, a su vez, por sobre todos éstos, aparecerá otro eidos, en virtud del cual todos ellos serán grandes; de modo que ya no te será único cada uno de los eídoses sino ilimitados en multitud. [132b] —A no ser. Parménides —haber dicho Sócrates— que cada uno de estos eídoses no sea sino un pensamiento sobre ellos; y que el lugar propio de engendrarse éste no sea otro que las almas, porque de esta manera cada eidos sería “uno”, y no pasaría ya lo que se acaba de decir. [132b] — Pues bien —haber replicado Parménides— cada uno de los pensamientos es “uno”; ¿mas es pensamiento “de” ninguna cosa? [132b] — Mas esto es imposible, haber respondido Sócrates. [132b] — ¿Así que lo es “de” algo? [132b] — ¿De algo que está siendo o de algo que no está siendo? [132c] — De algo que está siendo. [132c] — ¿Y no lo será de algo “uno” que ese pensamiento, al sobrevenir, piensa acerca de todos por estar siendo él “una” cierta idea? [132c] — Además: esto, lo pensado, ¿no será ello un eidos, ya que está siendo uno y el mismo acerca de todos? [132c] — También parece necesario. [132c] — Pero bien —haber dicho Parménides— por esa necesidad por la que afirmas que las demás cosas participan de los eidos, ¿no te Jmtecc el que cada una esté hecha de pensamiento y que todas piensen, o que “siendo” pensamiento, no “sean” pensantes? [132c] — Mas ni esto es razonable, haber respondido Sócrates. Más bien, me parecería, Parménides, que la cosa es sobre todo así: que tales eídoses se hallen, cual paradigmas, en la naturaleza; mientras que las demás cosas se les parezcan y sean semejas; y que esta participación de los eídoses por las demás cosas ho consista sino en parecérseles. [132d] — Que si algo se parece a un eidos, continuó diciendo, parece, en la medida en que éste se asemeje a él? ¿O es que J ¿no será posible el que el eidos se parezca a lo que él se hay alguna artimaña para que lo semejante no sea semejante a lo semejante? [132d] — No la hay. [132d] — ¿Mas no hay gran necesidad de que lo semejante y su semejante participen de algo que sea uno y mismo? [132e] — Es necesario. [132e] — ¿Mas eso por cuya participación los semejantes son semejantes, no será el eidos mismo? [132e] — Así que no es posible que algo sea semejante al eidos ni que el eidos lo sea a algo; si no, junto a un eidos aparecerá siempre otro eidos; y si él fuere semejante a algo, otro nuevo; y nunca jamás cesará de nacer un nuevo eidos, si el eidos resultare semejante a lo que de él mismo participa. [133a] — Verdaderísimamente dicho. [133a] — Así que no es por semejanza por lo que las demás cosas participan de los eídoses, sino se ha de buscar otra diversa manera de participar. [133a] — Ves, pues, Sócrates, haber dicho Parménides, cuánta dificultad hay si uno define como "“eidos” entes que estén siendo ellos “en cuanto mismos”. [133a] — Sábete bien, haber añadido, que, por decirlo así «todavía no has palpado» cuán grande es la dificultad en el caso de poner, siempre por una especie de separación, para cada clase de entes un eidos. [133b] — ¿Cuál es?, haber dicho Sócrates. [133b] — Muchas hay por cierto, y diferentes, haber respondido; pero la mayor es ésta: si alguien afirmara que ni siquiera convendría a los eídoses lo de ser conocidos, en caso de ser ellos lo que afirmamos es preciso que sean, no habría manera de demostrar a quien tal dice, el que yerra, si quien duda no fuera, por suerte, grandemente experimentado y de buen natural, y estuviera dispuesto a seguir largo y tendido a quien trata de demostrárselo; más bien sería de creer a quien se empeñara en que los eídoses son incognoscibles. [133c] — ¿Cómo así?, Parménides, —haber replicado Sócrates. [133c] — Porque, Sócrates, creo que tú y otro cualquiera de los que ponéis haber, respecto de cada cosa, una esencia, ella “en cuanto misma”, convendréis, ante todo, en que ninguna de ellas se halla en nosotros. [133c] — Pues, ¿cómo le estaría en este caso, siendo ella "en cuanto misma”?, —haber respondido Sócrates: [133c] — Bellamente dicho, haber añadido Parménides. Más aún; todas las ideas que son lo que son en mutua relación tienen su esencia ellas respecto de ellas mismas; mas no respecto de nuestras cosas, sean éstas imitaciones o lo que uno quiera poner que sean, participando nosotros de las cuales damos a cada cosa el nombre de lo que es. Mas nuestros relativos, aun teniendo el mismo nombre que Aquellos otros, lo son respecto de sí mismos, y no respecto de los eídoses; y de sí mismos, mas no de Aquellos, reciben todos ellos parecidamente tal denominación. [133d] — ¿En qué sentido lo dices?, haber preguntado Sócrates. [133d] — Como si, haber respondido Parménides, uno de nosotros es señor o esclavo, no es esclavo, por cierto, de aquel señor que sea el Señor; ni el señor es señor de aquel esclavo que sea el Esclavo; sino que ambos, siendo hombres, lo son, en esos respectos, de un hombre. Mas la Señoría misma es lo que es respecto de la Esclavitud misma, y parecidamente la Esclavitud misma es esclavitud respecto de la Señoría mismas. Empero, ni las nuestras tienen poder sobre Aquéllas, ni Aquéllas sobre las nuestras. Mas, como digo, Aquél?as son lo que son de por sí mismas y respecto de Aquéllas mismas; y las nuestras, parecidamente respecto de sí mismas, ¿O no entiendes lo que digo? [134a] — Lo entiendo enteramente, haber respondido Sócrates. [134a] — Así que también la Ciencia misma, haber dicho Parménides, ¿en eso de ser Ciencia sería ciencia “de” lo que es la Verdad misma? [134a] — Mas, a su vez, cada una de las ciencias, que sea tal, sería ciencia “de” cada uno “de” los entes que sea tal; ¿o no? [134a] — ¿Mas nuestra ciencia no lo sería “de” nuestra verdad y a su vez, cada una de nuestras ciencias no resultaría ser ciencia “de” cada uno “de” nuestros entes? [134b] — Empero, a los eídoses mismos, como admites, ni los poseemos ni es posible que estén siendo con nosotros. [134b] — Pues no lo es. [134b] — ¿Mas a los géneros mismos, al qué es cada uno de ellos, se los conocerá por un eidos mismo: por el de la Ciencia? [134b] — Eidos, que nosotros no poseemos. [134b] — Pues no. [134b] — Así que no conoceremos ninguno de los eídoses, ya que no participamos de la Ciencia misma. [134b] — Parece que no. [134b] — Nos resultará, pues, incognoscible acerca de lo Bello mismo, qué es, y lo mismo respecto de lo Bueno y de todo lo que admitimos como ideas que estén siendo Ellas. [134c] —Me lo temo. [134c] — Pero mira algo más terrible que esto. [134c] — Afirmarías tal vez que, si hay algo así como el género mismo de Ciencia, será él mismo mucho más exacto que nuestra ciencia, —e igual respecto de Belleza y de los demás. [134c] — Según esto, si algo participa de la Ciencia misma, ¿no afirmarías que nadie mejor que dios posee la más exacta ciencia? [134d] — ¿Será, pues, tal dios capaz de conocer nuestras cosas, por poseer la Ciencia misma? [134d] — ¿Por qué no? [134d] —Porque, replicó, hemos convenido, Sócrates, en que aquellos eídoses no tienen el poder que tienen para con nuestras cosas; ni las nuestras, respecto de ellos; sino que cada clase de esas lo tiene para consigo misma. [134d] — Se convino en ello. [134d] — Así que si hay en tal dios esa la más exacta Señoría y esa la más exacta Ciencia, ni la señoría de Aquellos se enseñorearía jamás de nosotros, ni la tal Ciencia nos conocería ni a nosotros ni a nada de lo nuestro. Parecidamente: ni nosotros mandamos en aquellos por virtud de nuestros mandatos, ni conocemos nada de lo divino por nuestra ciencia; y, a su vez, Aquellos, según el mismo razonamiento, no son ni señores nuestros ni conocen, aun siendo dioses, nuestros asuntos. [134e] —Peto tal vez el razonamiento se pasa de admirable, dijo Sócrates, al negar a tal dios el saber. [134e] — Estas son, por cierto, Sócrates, dijo Parménides, y otras muchas además de éstas, las dificultades que necesariamente llevan consigo los eídoses, si estas son las ideas de los entes, y si se separa, cual si fuera algo, cada uno de los eídoses. Y de esta manera se desconcierta quien lo oye, y llega a dudar no sólo de si los hay, sino además, caso de haberlos, de si no habrán de ser, di toda necesidad, incognoscibles para la naturaleza humana. Mas quien lo afirma piensa que dice algo que resulta, así acabamos de decirlo, de manera admirable increíble. Varón de extraordinario buen natural sería el que pudiera comprender que hay un cierto género para cada cosa y una esencia, ella “en cuanto «ἄλλα πρὸς τούτοις πάνυ πολλὰ ἀναγκαῖον ἔχειν τὰ εἴδη, εἰ εἰσὶν αὗται αἱ ἰδέαι τῶν ὄντων καὶ ὁριεῖταί τις αὐτό τι ἕκαστον εἶδος: ὥστε ἀπορεῖν τε τὸν ἀκούοντα καὶ ἀμφισβητεῖν ὡς οὔτε ἔστι ταῦτα, εἴ τε ὅτι μάλιστα εἴη, πολλὴ ἀνάγκη αὐτὰ εἶναι τῇ ἀνθρωπίνῃ φύσει ἄγνωστα, καὶ ταῦτα λέγοντα δοκεῖν τε τὶ λέγειν καί, ὃ ἄρτι ἐλέγομεν, θαυμαστῶς ὡς δυσανάπειστον εἶναι. καὶ ἀνδρὸς πάνυ μὲν εὐφυοῦς τοῦ δυνησομένου μαθεῖν ὡς ἔστι γένος τι ἑκάστου καὶ οὐσία αὐτὴ» (Burnet, 135a) [135a] Mác Néyetc; hávar. ella". Pero aún fuera más de admirar quien lo encontrara y fuese capaz de enseñar a otro a discriminar cuidadosamente entre todas estas cosas. [135b] — Convengo contigo, Parménides, dijo Sócrates; pues lo explicas del todo conforme a razón. [135b] — Mas, por cierto, Sócrates, continuó Parménides, que si alguien no admite que haya eídoses de los entes, en consideración a lo que acabamos de decir, y a otras cosas tales, y no delimita, para cada ente, un cierto eidos, no tendrá a dónde volver el pensamiento, por no admitir que la idea de cada uno de los seres sea siempre la misma; y así destruirá, de todo en todo, la potencia de lo dialéctico. Me parece que esto es, sobre todo, lo que has percibido. [135c] — Dices verdad, haber admitido Sócrates. [135c] — ¿Qué harás, pues, de la filosofía?, ¿a dónde volverse, ignorando esto? [135c] — Por el momento me parece no ver mentalmente nada. [135c] — Porque demasiado pronto, Sócrates, aun antes de haberte ejercitado te metes a definir lo Bello, lo Justo, lo Bueno, y cada uno de los eídoses. Lo pensé anteayer, oyéndote dialogar aquí con Aristóteles precisamente. Bello, y aun divino, sábelo, es el impulso que te impele hacia los razonamientos; mas refrénate y ejercítate tanto más cuanto parece tratarse de algo inútil y de la llamada, por la mayoría, “charlatanería”; eres todavía joven; si no lo haces, se te huirá la verdad. [135d] — ¿De qué manera ejercitarse, Parménides?, —haber dicho Sócrates. [135e] —De la que, respondió, has oído a Zenón. Aparte de esto, lo que tanto me encantó al oírte es que no dejabas que la consideración divagara por lo visible ni sobre ello, sino versara, ante todo, sobre lo que es captable por el razonamiento, —y tal creeríase son los eídoses. [135e] — Pues me parece, dijo Sócrates, que, de esta manera, no es nada difícil poner de manifiesto que hay cosas semejantes-y-desemejantes, y otras de esas afecciones de que padecen los entes. [135e] — Bellamente, dijo Parménides. Pero hay que hacer algo más: no tan sólo “si hay lo supuesto en cada caso” considerar lo que se sigue de tal supuesto; sino también suponer precisamente estotro: “si no hay aquello mismo”, —si es que quieres ejercitarte mejor. [136a] — ¿Cómo dices?, haber preguntado Sócrates. [136a] — Por ejemplo, respondió Parménides, respecto de esa misma suposición hecha por Zenón: "si hay muchas cosas”, qué ha de pasar tanto a las mismas muchas respecto de sí mismas, como respecto de lo Una; y a lo Uno, respecto de sÍ mismo y respecto de las muchas. A su vez, “si no hay muchos”, considerar entonces qué le acontecerá tanto a lo Uno como a los muchos respecto de si mismos y a unos respecto de otros. Y de nuevo: si se supone que hay Semejanza o que no la hay: ¿qué, en ambas suposiciones, sucederá tanto a los Supuestos mismos como a los otros; y tanto respecto de sí mismos como entre sí? E igual razonamiento respecto de Desemejante, y sobre Movimiento, Reposo, Generación, Corrupción, y aun sobre Ser y no ser mismos. Y en una palabra: acerca de cualquiera cosa que se suponga estar siendo o no estar siendo, o pasándole cualquiera otra afección, es preciso considerar lo que le adviene respecto de sí misma y respecto de cada una de las demás cosas; primero tomando una, después respecto de más, y parecidamente respecto de todas. De nuevo: las demás, respecto de sí mismas, y respecto de cualquiera otra que cada vez se tomare; tanto que, puesto a suponer, se suponga que está siendo, como que no lo está. Así, en el caso de que, ejercitándote perfectamente, pretendas, sobre todo, discernir lo verdadero. [136b] — Descomunal ocupación, Parménides, la que propones, dijo Sócrates; y no llego a comprenderla demasiado bien. Mas, ¿por qué no la desarrollas en mi favor, suponiendo algo tú mismo, para que la comprenda mejor? [136d] — Gran trabajo, Sócrates, haber dicho Parménides, propones a un hombre de mi edad. [136d] — ¿Mas tú, Zenón, haber replicado Sócrates, no nos la desarrollarías? Y dijo haber respondido Zenón, riéndose: «Pidámoselo, Sócrates, a Parménides mismo, porque no es cosa baladí lo que dice. ¿Mas no ves qué gran trabajo propones?; si fuésemos más, no valdría la pena tal demostración, porque no le está bien, especialmente a persona de su edad, disertar de tales temas en presencia de muchos, ya que la mayoría ignora que, sin tal recorrido y divagación por Todo, es imposible, aun encontrándose con lo verdadero, el que la inteligencia lo guarde. Así que, Parménides, uno mi petición a la de Sócrates; así lo escucharé yo mismo al cabo de tanto tiempo» [136e] En habiendo hablado así Zenón, dijo Antifonte haber contado Pitodoro que él mismo. Aristóteles y los demás pidieron a Parménides que les hiciera una demostración de lo que decía, y no rehusara. «Necesario es obedecer, haber dicho Parménides, aunque creo me va a pasar lo del caballo de Íbico, Corredor, atleta y viejo ya, uncido para un concurso de carros y por experiencia temblando por el resultado, su amo, comparándose con él, le dijo que aun a él, tan viejo, lo forzaban a hacer el amor». Recordando esto, me parece temblar ante cómo, a mi edad, me veré forzado a atravesar tal y tan grande piélago de razonamientos. Sin embargo, os haré esta gracia ya que, como dice Zenón, estamos en privado. ¿Por dónde comenzaremos y qué será lo primero que supongamos? ¿O no queréis, ya que me parece jugar juego interesante, que comience por mí mismo y por mi propia suposición?; “suponiendo acerca de Lo Uno mismo, si es uno o no es uno, ¿qué tiene que resultar?”. [137b] — Perfectamente, haber dicho Zenón. [137b] — ¿Quién me responderá?, haber preguntado Parménides: ¿será el más joven? Este será el que menos se meta en todo y responda mejor lo que piensa, a la vez que sus respuestas me servirán de reposo. [137c] — Preparado estoy, Parménides, a esto, haber respondido Aristóteles, ya que al hablar del más joven me estás nombrando a mí. Pregunta, pues, que responderé. [137c] Sea, pues, haber dicho Parménides. Si es “uno”, ¿no sería Lo Uno cualquier otra cosa menos “Muchos”? [137c] — ¿Cómo lo fuera? [137c] — Luego ni habrá de tener partes ni ser él mismo un Todo. [137c] — Parte es, de alguna manera, parte de un Todo. [137c] —Y, ¿qué de “Todo”? ¿“Todo” no sería aquello a lo que no falta parte alguna? [137c] — Luego, según ambos aspectos, “Todo” se compondrá de partes, por ser Todo y por tener partes. [137d] — Luego, según ambos aspectos. Lo Uno sería muchos y no uno. [137d] — Es verdad. [137d] — Mas él ha de ser, por cierto, no Muchos, sino “Uno”. [137d] — Ha de serlo. [137d] — Luego Lo Uno ni será Todo ni tendrá partes, si Lo Uno ha de ser Uno. ' [137d] — Pues no. [137d] — Si, pues, no tiene parte alguna, no tendría ni principio ni fin ni medio, porque tales cosas serían entonces partes suyas. [137d] — Mas fin y principio constituyen el límite de toda cosa. [137d] — ¿Cómo no? [137d] — Luego Lo Uno será ¿limitado, caso de no tener ni principio ni fin. [137d] — Y Lo tendrá figura, pues no participará ni de lo redondo ni de lo recto. [137e] — Porque “Redondo” es aquello cuyos extremos disten, por todas partes, igual del medio. [137e] — Mas “Recto” es aquello cuyo medio está frente a frente de ambos extremos. [137e] — Así es. [137e] — Según esto Lo Uno tendría partes, y sería muchos, en caso de participar de figura recta o circular. [137e] — Luego no es ni recto ni circular, ya que no tiene partes. [138a] — Por ser tal, no estaría en parte alguna; porque no estaría 727 en otro si en sí mismo. [138a] — Caso de estar en otro, estaría rodeado circularmente por aquello en que estuviera, y por muchas partes y de muchas maneras se tocaría con él; mas es imposible que lo que es uno, impartible, y no participante de Círculo, sea tocado de muchas maneras por Círculo. [138a] — Es imposible. [138a] — Empero, por estar él mismo en sí mismo, estaría circundándose, no por otra cosa, sino por él mismo, ya que estaría en sí mismo, porque es imposible estar en otra cosa y no ser circundado por ella. [138b] — Es imposible. [138b] — Así que una cosa sería la circundante y otra la circundada; por ser un Todo, no padecerá y hará él mismo ambas cosas. Y así, no sería ya Lo Uno uno, sino dos. [138b] — No lo sería. [138b] — Luego Lo Uno no está en parte alguna; no está siendo ni en sí mismo ni en otro. [138b] — No lo está. [138b] — Siendo esto así, mira si es capaz de estar inmoble e movido. [138b] — ¿Por qué no? [138b] — Porque, caso de estar movido, o se trasladaría o se alteraría, porque éstas son las dos únicas clases de movimiento. [138c] — Mas, alterado, es imposible que Lo Uno sea uno consigo mismo. [138c] — Es imposible. [138c] — Luego no se moverá por alteración. [138c] — Parece que no. [138c] — ¿Mas por trasladarse? [138c] — Mas, si se trasladare, o bien rotaría en el mismo círculo o cambiaría de un lugar a otro. [138c] — ¿No es, pues, necesario que lo llevado en círculo se apoye en el centro y que las partes movidas al derredor del centro sean otras partes de sí mismo? Empero, a lo que no conviene eso de centro y de partes, ¿qué artificio hay para transportarlo circularmente al derredor del centro? [138d] — Mas cambiando de lugar, haciéndose de aquí para allá, ¿no sucederá que así se mueva? [138d] — Pero, ¿no quedó en claro ser imposible que esté en otro? [138d] — ¿No será muchísimo más imposible el hacerse? [138d] — No entiendo cómo. [138d] — Si algo hácese en alguien, ¿no es necesario que, mientras se hace no esté en él, ni que de todo en todo esté fuera 1 de él, puesto que ya está haciéndose? [138d] — Es necesario. [138e] —Sí a tal alguien le pasa algo diferente, solamente le pasaría si tuviere partes, porque algo estaría ya en él y, a la vez, algo estaría fuera. Mas lo que no tiene partes no puede estar a la vez de manera alguna entero ni dentro í fuera de algo. [138e] — Es verdad. [138e] — Mas respecto de lo que no tiene partes ni se da el caso de ser un Todo, ¿no se hace aún más imposible el que se haga ni a tener partes ni a ser un Todo? [138e] — Así que 70 tiene a dó ir mi, hecho en algo, cambiar de lugar ni circular ni alterarse en sí mismo. [139a] — Parece que no. [139a] —Será, pues. Lo Uno inmoble según todas las clases de movimiento. [139a] — Afirmamos más aún: que es imposible que esté siendo en algo. [139a] — Lo afirmamos. [139a] — Luego si tampoco jamás en el mismo lugar. [139a] — Porque estaría ya en aquel lugar mismo en que está. [139a] — Así que no le es posible estar siendo ni en sí mismo si en otro. [139a] — Pues no. [139a] — De ninguna manera, pues, está Lo Uno en un mismo lugar. [139a] — Parece que no, 1 [139b] — Mas lo que de manera alguna está en el mismo lugar hi reposa ni está quieto. [139b] — No le es posible. [139b] — Luego, tal parece. Lo Uno mi está quieto ni se mueve. [139b] — Pues parece ya que no, diverso ni de sí mismo»? de otro. [139b] — Caso de ser diverso de sí mismo, sería diverso de “Uno” y no sería “uno”. [139b] — Es verdad. [139b] — Mas, en caso de ser idéntico con otro, sería ese otro y no sería él, de modo que así no sería lo que es. Uno, sino algo diverso de Uno. [139c] — En efecto. ' [139c] — Así que no será ni idéntico con otro si diverso de sí mismo. [139c] — Pues no. [139c] — Mas tampoco será diverso de otro diverso, mientras sea Uno, porque no conviene a lo uno ser diverso de un otro, sino tan sólo a lo diverso conviene lo de diverso, mas no a ningún otro. [139c] — Así que, por ser Uno, no sería diverso. ¿No te parece? [139c] —No por cierto. [139c] — Mas, si no lo es por esto, no lo será por sí mismo; mas, si no lo es por sí mismo, no lo será. Pero, no siendo en modo alguno diverso, no será diverso de nadie. [139d] — Ni tampoco será idéntico consigo mismo. [139d] — ¿Por qué no? [139d] — Porque no es la misma la naturaleza de lo Uno y la de lo Idéntico. [139d] — ¿Cómo no? [139d] — Porque, cuando algo se hace idéntico con algo no se hace por eso uno. [139d] — Lo que se ha hecho idéntico con muchos, necesariamente se hace muchos y no uno. [139d] — Es verdad. [139d] Mas si lo Uno y lo Idéntico no difieren en nada, siempre que algo se haga idéntico se hará siempre también uno; y cuando uno, idéntico. [139e] — Si, pues. Lo Uno es idéntico consigo mismo, no será uno consigo mismo, y, así, siendo Uno, no será uno; lo que es imposible; es, pues, imposible tanto que lo Uno sea diverso de otro como que sea idéntico consigo mismo. [139e] — Luego Lo Uno o sería ni diverso ni idéntico, ni respecto de sí mismo ni respecto de otro. [139e] — Pues no. [139e] — Ni será semejante a algo ni desemejante de algo, si respecto de sí mismo / respecto de otro. [139e] — Porque a lo idéntico le ha pasado eso de ser, de algún modo, semejante. [139e] — Mas, por naturaleza. Lo Uno se mostró distinto de lo idéntico. [139e] — Así se mostró. [140a] — Pero si a Lo Uno le pasara algo distinto de ser Uno, estaría siendo más que Uno, lo cual es imposible. [140a] — De ninguna manera, pues, a Lo Uno le pasa eso de ser idéntico ni con otro ni consigo mismo. [140a] — Parece que no. [140a] — Así que no es posible que sea semejante;;; con otra; consigo mismo, ' [140a] — Parece que no. S [140a] — Ni tampoco a Lo Uno le pasa ser “diverso”, porque en tal caso le pasaría ser más que Uno. [140a] — Así sería en efecto. [140a] — Ahora bien: a lo que le ha pasado eso de "ser diverso” de sí o de otro, le pasaría el ser desemejante consigo mismo o con otro, ya que a lo idéntico le ha pasado eso de ser semejante. [140a] — Al parecer, pues, no habiéndole pasado de ninguna manera a Lo Uno eso de ser diverso, de ninguna manera será desemejante ni consigo mismo ni con otro. [140a] — Pues no. [140a] — Luego Lo Uno no sería 117 semejante ni desemejante 71] con otro ni consigo mismo. [140a] — Parece que no. [140a] — Además: no será ni igual ni desigual / consigo mismo si con otro. [140a] — ¿Por qué? [140a] — Porque, en caso de ser igual, será igual en medidas con aquello con lo que sea igual. [140c] — Caso de ser mayor o menor, respecto de aquellos con que es conmensurable, tendrá mayores medidas que los pequeños; menores que los mayores [140c] — Mas respecto de aquellos con los que no es conmensurable, será, respecto de unos, de medidas más pequeñas; respecto de otros, de mayores. [140c] — ¿Cómo no? [140c] — ¿No le resulta, pues, imposible a lo que no participa de lo Idéntico tanto el ser de las mismas medidas como de otras cualesquiera? [140c] — No sería, pues, igual si a sí mismo ni a otro, no siendo de las mismas medidas. [140c] — Mas, siendo de medidas mayores o menores, tendría tantas partes cuantas medidas; y así ya no será Uno, sino tantos cuantos medidas. [140d] —Mas si fuere de una medida, resultaría igual a la Medida; pero quedó en claro la imposibilidad de ser igual a algo. [140d] — Quedo en claro. [140d] — Luego, ni participando de una medida ni de muchas ni de pocas, ni participando de todo en todo de lo idéntico, será, al parecer, jamás igual ni a sí mismo si a otro, ni mayor 72 menor respecto de sí mismo o de otro. [140d] — De todo en todo así es. [140e] — Pues bien: ¿parecerá a alguien posible que Lo Uno sea más viejo o más joven, o que tenga la misma edad? [140e] — ¿Por qué no? [140e] — Porque caso de tener la misma edad que él u otro, participaría de igualdad o semejanza en tiempo, y ni de semejanza ni de igualdad participa Lo Uno, como hemos dicho. [140e] — Pues así se dijo. [140e] —Y dijimos también que no participa ni de la desemejanza¹ [141a] — ¿Cómo, pues, podrá ser más viejo o más joven que alguien, o tener, siendo tal, la misma edad que otro cualquiera? [141a] — De ninguna manera. [141a] — Así que Lo Uno no sería ¿más joven ni más viejo,! ni tener la misma edad respecto de sí o de otro. [141a] — Parece que no. [141a] — Mas, si Lo Uno fuera tal, no podría en modo alguno estar siendo en el tiempo, ¿O no es necesario que, si algo esté siendo en Tiempo, se haga siempre más viejo que sí mismo? [141a] —Pero más viejo se lo es respecto de más joven. [141a] — ¿Cómo no? [141b] — Hacerse, pues, uno mismo más viejo es hacerse a la vez uno mismo más joven, si ha de haber respecto de quién ser más viejo. [141b] — Así: no hace falta “hacerse” diferente uno de otro, si ya se “está siendo” diferente; sino del que ya “está siendo” diferente, hace falta el “ser” ya diferente; del que lo ha sido, el haberlo sido; del que va a serlo, el ir a serlo. Mas, respecto de lo que está “haciéndose” diferente, no hace falta ni haberlo sido, ni ir a serlo ni serlo, sino hacerse y, especialmente, no serlo. [141b] — Es necesario. [141c] — Empero, por cierto que más viejo es diferencia respecto de más joven, y de nada más. [141c] — Lo es. [141c] — Es, pues, necesario que lo que se hace más viejo se haga, a la vez, más joven respecto de sí mismo. [141c] — Mas es, por cierto, necesario el que el tiempo no resulte ni mayor ni menor que él mismo; sino que, para él mismo, el mismo tiempo total dé para venir a ser y para ser y para haber sido y para haber de ser. [141c] — También esto es necesario. [141d] — Parece, pues, necesario el que cuanto esté siendo en tiempo y participe de él, tenga cada uno, la misma edad él consigo mismo; y que se haga, a la vez, más viejo y más joven que sí mismo. [141d] — Ahora bien: de ninguna de tales afecciones participa Lo Uno. [141d] — Pues no participa. [141d] — Luego ni participa de tiempo ni está siendo en tiempo alguno. [141d] — Pues no; el razonamiento lo descarta. [141d] — Mas eso de “fue, advino a ser, advenía a ser”, ¿no parece indicar una participación de Tiempo: la del alguna vez advenido a ser? [141e] — ¿Mas qué de estotro?: lo de “será, advendrá a ser y habrá de advenir a ser", ¿no indica lo de más adelante: lo futuro? [141e] — Mas lo de “es y lo de está adviniendo a ser”, ¿no indica lo ahora presente? [141e] —Si, pues, de ninguna manera participa Lo Uno de ningún tiempo, ni alguna vez, advino, ni advenía ni fue; ni, ahora, advino ni adviene ni es; ni, más adelante, advendrá ni se advendrá ni será. [141e] — ¿Hay pues, otros modos de que algo participe de esencia que no sean según alguno de éstos? [141e] — No hay. [141e] —Luego de manera alguna Lo Uno participaría de esencia. [141e] — Parece que no. [141e] — Así que de ninguna manera Lo Uno es. [141e] — Parece claro que no. [141e] — Luego ni es de manera que sea uno; porque, por el hecho de estar siendo, participaría de esencia. Parece, al contrario, que Lo Uno ni es uno ni es, si es que hemos de fiarnos de tal razonamiento. [142a] — Mas, ¿lo que no es, tal no ente tendría algo en sí o de sí? [142a] —Luego para sí mismo no tiene nombre, ni razonamiento, ni ciencia alguna ni sensación ni opinión. [142a] — Parece que no. [142a] — Así que ni él se da nombre a sí ni se habla a sí ni opinará sobre sí ni es de sí conocido ni siente nada de lo que sea de él mismo. [142a] — Parece que no. [142a] — ¿Es, pues, posible que esto sea así respecto de Lo Uno? [142a] — Imposible, en mi opinión. [142b] — ¿Quieres, pues, que volvamos a la suposición inicial, a ver si es que, revertidos a ella, nos parece otra cosa? [142b] — Y miucho que lo quiero. [142b] — Pues bien: ¿si Uno es., afirmamos qué le sucede por ello, sea lo que fuere? ¿Lo aceptaremos o no? [142b] — Fíjate, que comenzamos: si “'Uno es...', ¿es posible que sea, mas que no participe de “esencia”? - [142b] — No es posible. [142b] — Según esto, esencia pertenecería a lo Uno, mas sin ser idéntica con lo Uno, porque en otro con esencia no sería esencia de él; ni él, lo Uno, participaría de ella; sería equivalente decir que 'uno es” y que 'uno es uno'. Mas ésta no es la actual suposición: 'si uno es uno”, ¿qué sucede?; sino, si 'Uno es'. ¿No es así? [142c] —¿Así que lo de “es' indica algo diverso de 'lo Uno'? [142c] — Que lo Uno participa de algo distinto de esencia, ¿sería esto lo que se dice, cuando, compendiosamente, se afirma que 'Uno es'? [142c] — Repitamos, pues; si 'Uno es...”, ¿qué sucede? Mira si no es necesario que esta suposición indique que lo Uno es un ente tal que tenga partes. [142d] —De esta manera: si lo de “es' se dice de Lo Uno que esté siendo ente y, a su vez, lo Uno se dice del ente que está siendo uno, mas no es lo mismo la esencia y lo Uno. Mas respecto de aquel mismo de que tratamos: de 'lo Uno que está siendo', ¿no es necesario que sea un Todo y que de él resulten ser partes “la de Uno” y lo de 'ser”? [142d] — Es necesario. [142d] — ¿A cada una de las estas partes las llamaremos tan sólo “partes” o habrá que denominar a la parte “parte del Todo”? [142d] — Así que lo que sea Uno es Todo y tiene partes. [142d] — Ahora bien: ¿cada una de las partes de lo Uno que está siendo, a saber: la de uno y la de ente, está abandonada: la de Uno, por la de ente; la de ente, por la de uno? [142e] — Así que, de nuevo, cada una de las partes tiene lo de uno y lo de ser; y se hace cada parte de dos partes al menos; y, según el mismo razonamiento, así, siempre que surja una parte, tendrá siempre esas dos partes, porque lo Uno tiene siempre lo de ente; y el ente, lo de uno; de manera que necesariamente, surja a ser dos; y nunca, a ser uno. [142e] — De todo en todo es así. [143a] — ¿Luego 'lo Uno que esté siendo...' sería, de esta manera, ilimitado en cuanto a multitud? [143a] — ¿Afirmamos que /o Uno participa de “esencia”; y por ello, 'es'? [143a] — Y que, por esto mismo, 70 Uno se mostró claramente siendo muchos. [143a] — Por eso mismo. [143a] — Pues bien: lo Uno mismo, que, afirmamos, participa de esencia, si mediante el pensamiento lo captamos tan sólo como es 'de por sí', sin aquello de que, decimos, participa, ¿se manifestará él mismo como tan sólo Uno, o aun como muchos? [143a] — Creo yo que como uno. [143b] — Veámoslo: tendrá que ser una cosa diversa de él la esencia, y otra cosa él mismo, ya que 70 Uno no 'es' esencia; sino que, en cuanto Uno, 'participa” de esencia. [143b] — Si, pues, una cosa es la esencia y otra diversa lo Uno, ni lo Uno, por ser uno, es algo diverso de la esencia; ni la esencia, por ser esencia, es diferente de /o Uno; sino son diversos entre sí por /o Diverso y lo Diferente. [143b] — De este modo /o Diverso no es idéntico ni con lo Uno ni con la esencia. [143b] — ¿Cómo lo fuera? [143b] — ¿Y qué, si quieres que comencemos por quitarles a ellos mismo o / esencia y lo Diverso, o la esencia y lo Uno, o lo Uno y lo Diverso?; ¿en cada una de estas selecciones no seleccionamos algunas cosas a las que, correctamente, habría que llamar “ambas”? [143c] — ¿En qué sentido? [143c] — En el siguiente: ¿se puede decir “esencia”? [143c] — Se puede. [143c] — ¿Y, a su vez, decir “Uno”? [143c] — ¿Con ello no se ha dicho de los dos “cada uno”? [143c] — Y qué cuando digo “esencia”-y-“uno”, ¿no digo “ambas”? [143c] —Pues bien: y si digo “esencia-y-diverso” o “diverso-y-uno”, ¿digo siempre en cada caso “ambos”? [143d] — De lo que correctamente se ha predicado eso de “ambos”, ¿será posible que sean ambos; mas no, dos? [143d] — No es posible. [143d] — Mas respecto de lo que son dos, ¿hay algún artificio para que cada uno de ellos no sea uno? [143d] — No lo hay. [143d] — Así que de ellos, aunque acontezca el que entre los dos formen un par, cada uno sería uno. [143d] — Mas si cada uno de ellos es uno, ¿adicionado uno cualquiera a cualquier apareamiento no dará tres en total? [143d] — Mas, ¿tres no es impar, y dos par? [143d] — ¿Cómo no? [143d] — Ahora bien: en habiendo dos, ¿no es necesario que haya dos veces?; ¿y caso de ser tres, tres veces, ya que al dos le conviene eso de dos veces uno; y al tres, lo de tres veces uno? [143e] — Mas en habiendo dos y dos veces, ¿no Es necesario el que se dé dos dos veces?; y respecto de tres y tres veces, ¿no es necesario el que se dé tres veces? [143e] — ¿Cómo no? [143e] — Ahora bien: en habiendo tres y dos veces; y en habiendo dos y tres veces, ¿no es necesario el que se dé tres dos veces y dos tres veces? [143e] — Así que habría par un número par de veces; e impar, un número impar de veces; y par, un número impar de veces; e impar, un número par de veces. [144a] — Así es. [144a] — Mas si esto es así, ¿crees que quede algún número que no exista por necesidad? [144a] — En modo alguno. [144a] — Pues si hay Uno, es necesario que haya número. [144a] — Es necesario. [144a] — Mas, en habiendo número, habría muchos, y aun multitud ilimitada de entes. ¿Que no surge así un número ilimitado en multitud, y además partícipe de esencia? [144a] —Si, pues, todo número participa de esencia, ¿también cada parte de cada número participaría de ella? [144b] — ¿“Esencia” ha quedado, pues, repartida entre todas las cosas, que son muchas, y no se aparta de ningún ente, ni del más pequeño ni del más grande? ¿O es ilógico el sólo preguntarlo? Porque, ¿cómo podría apartarse de los entes la esencia? [144b] — No hay manera. [144b] — Está, pues, repartida lo más detalladamente posible entre lo más pequeño, lo más grande y entre lo que es ente, séalo como lo fuere; es lo máximamente detallable, y hay ilimitadamente partes de esencia. [144b] — Así es. [144c] — ¿Son, pues, sus partes multitud máxima? [144c] — Lo son, sin duda. [144c] — Ahora bien: ¿Hay algo de los entes que sea parte de la esencia, mas no sea ning-'una” parte? [144c] — ¿Cómo fuera ello posible? [144c] — Pienso, por el contrarío, que, de necesidad, mientras 'sea” es algo 'uno”; y es imposible que sex 'ninguna” parte [144c] — Es necesario. [144c] — Adhiérese, pues, lo Uno a todas y cada una de las partes de la esencia, y no abandona ni a la parte más pequeña nia la mayor ni a ninguna de ellas. [144c] — Así es. [144d] — ¿Es que, por ser uno, está siendo, a la vez. Todo en muchos lugares? Considéralo. [144d] — Pues, lo considero, y veo que es imposible. [144d] — Si, pues, no está siendo cual Todo, estará repartido ya que de otra manera no podría adherirse la vez a todas las partes de la esencia, a no ser detallándose. [145a] — Mas lo que se detalla se hace, por necesidad, tantos [145a] — Necesariamente. — No dijimos, pues, verdad cuando dijimos hace poco la esencia estaba detalladamente repartida entre máximo de partes. Porque no se detalla más que lo Uno, sino que él, como parece; porque ni abandona el ente'a /o ni lo Uno al ente, sino que, aun siendo dos, se equiparan todo. — De todo en todo así parece. — Luego lo Uno, repartido detalladamente en la entidad, múltiple y aun ilimitado en multitud, — Tal parece. — No sólo, pues, lo que está siendo uno es muchos, sino lo Uno mismo, repartido detalladamente entre el ente, necesariamente muchos. — De todo en todo es así. — Mas, pues, las partes son parte de un Todo, lo Uno delimitado en cuanto Todo: ¿o Es que las partes son circundadas por el Todo? — Necesariamente. — Mas lo circundante, ¿no sería límite? — ¿Cómo no? — Así que lo Uno, por ser uno, es de algún modo, hasta — Tal parece — Mas si es delimitado, ¿no tendrá también extremos? — Necesariamente. — Pues bien: y si es Todo, ¿no tendría también en principio, medio y final? ¿O sería posible que algo, siendo lo fuera sin estas tres cosas?; y que si una de las tres ¿pretenda aún ser Todo? — No lo pretenderá. —Luego /ni Uno, tal parece, tendría principio, final y — Los tendría. [145b] — Empero, el medio equidista de los extremos, de otra manera no fuera medio. [145b] — No lo fuera. [145b] — Así que, parece, siendo tal lo Uno, participaría de una cierta figura o recta o circular o mixta de entrambas. [145b] — Habiéndose, pues, de esta manera, ¿no estará en sí mismo y en otro? [145b] — ¿En qué manera? [145b] — Cada una de las partes está en el Todo, y ninguna está fuera del Todo. [145b] — Así es. [145b] — Mas todas las partes están circundadas por el Todo: [145c] — Además: /o Uno es todas sus partes: las de sí mismo, ni más ni menos que todas ellas. [145c] — Pero, ¿cómo no? [145c] — ¿Que el Todo no es, pues, lo que es lo Uno? [145c] — ¿Cómo no? [145c] — Si, pues, todas las partes se da el caso de estar siendo en el Todo, mas “todas” las partes son lo Uno y el Todo mismo, todas ellas están circundadas por el Todo; así que lo Uno estaría circundado por lo Uno, y ya de esta manera /o Uno mismo estaría ya en sí mismo. [145c] — Empero, el Todo, a su vez, no está siendo en las partes, ni en todas ni alguna. Porque, si estuviera siendo en todas, necesariamente estaría siendo también en una; porque, en no siendo en alguna, no podría estar siendo tampoco en todas. Mas si 70 Uno es lo mismo que lo de “todas las partes”, empero, el Todo no está siendo en ésta, ¿cómo estar en ellas todas? [145d] — No hay manera. [145d] —Ni está siendo en algunas de las partes, porque si el Todo estuviera en algunas, lo más estaría siendo en lo menos, lo cual es imposible. [145d] — Es imposible. [145d] — No estando, pues, el Todo ni en muchas, ni en una, ni en todas las partes, ¿no estaría por necesidad el Todo en algo diverso, o ya no estar en ningún lugar? [145d] — Es necesario. [145e] — No estando, pues, en ningún lugar, ¿no sería nada?; mas siendo Todo, ya que no está en sí mismo, ¿no estaría por necesidad en otro? [145e] — Así es. [145e] — En cuanto, pues, que lo Uno es Todo, está siendo en otro; mas en cuanto está siendo todas las partes, está él en sí mismo; y de esta manera lo Uno está siendo necesariamente él en sí mismo y en otro. [145e] — Si lo Uno es de tal naturaleza, ¿no será necesario el que se mueva y repose? [145e] — ¿De qué manera? [145e] — Reposa, si está siendo él en sí misma; porque, estando en un lugar, y no cambiándolo, estaría, estando en el mismo, en sí mismo. [145e] — Mas lo que está siendo siempre en el mismo lugar, necesariamente tiene que estar siempre en reposo. [145e] — De todo en todo así es. [145e] —Ahora bien: a lo que está siendo siempre en otro, ¿no le pasará necesariamente lo contrario: no estar jamás en El mismo lugar, y, no estando jamás en el mismo lugar, no estará en reposo; y, por no estarlo, moverse? [145e] — Así es. [145e] — Es, pues, necesario el que lo Uno, por estar siendo en sí mismo y en otro, se mueva siempre, y siempre esté en reposo. [145e] — Además: Si pasa lo anterior, será preciso que sea idéntico él consigo mismo-y-diverso de sí mismo; y parecidamente respecto de los demás; idéntico-y-diverso de ellos. [146b] — Un Todo, respecto de un Todo, tiene que comportarse así: o es idéntico o es diverso; mas si no es ni idéntico ni diverso, o sería parte de aquello respecto de lo cual se comporta como parte o sería Todo respecto de parte. [146b] — Pues bien: ¿/o Uno mismo es parte de sí mismo? [146b] — De modo alguno. [146b] — Luego no sería Todo, respecto de sí cual parte suya, siendo parte respecto de sí mismo. [146b] — No podría serlo. [146b] — ¿Luego lo Uno sería diverso de uno? [146b] — No, por cierto. [146c] — Luego ni sería diverso él de sí mismo. [146c] — No, por cierto. [146c] — Si, pues, respecto de sí mismo no es ni diverso ni Todo ni parte, ¿no será entonces necesario que sea idéntico él consigo mismo? [146c] — Pues bien: lo que está siendo allende él de sí mismo, aun siendo en sí mismo para sí mismo, ¿no será necesario que sea diverso él de sí mismo, ya que está siendo también allende de sí? [146c] — Me lo parece. [146c] — Así se nos mostró comportarse lo Uno; está siendo, a la vez, en sí mismo-y-en otro. [146c] — Es verdad. [146c] — Al parecer, pues, sería, de esta manera, lo Uno diverso de sí mismo. [146d] — Mas si en algo es diverso de algo, ¿no sería diverso respecto de lo que está siendo diverso? [146d] — ¿Según esto, pues, todo lo que no es una, todo ello Es diverso de 70 Uno, y lo Uno es diverso de lo no uno? [146d] — Pues, ¿cómo no? [146d] — Luego lo Uno sería diverso de los otros. [146d] — Mira: /o Idéntico mismo y 70 Diverso, ¿no son mutuamente contrarios? [146d] — ¿Cómo no? [146d] — ¿Querrá, pues, /o Idéntico estar siendo en /o Diverso o lo Diverso en lo Idéntico? [146d] — No querrá. [146d] — Si, pues, /o Diverso no estará siendo jamás en /o Mismo, no hay ente en que /o Diverso esté durante ningún tiempo; porque, durante cualquier tiempo que estuviera siendo en él, durante él 70 Diverso estaría en lo Idéntico. ¿No es así? [146e] — Así es. [146e] — Puesto que en modo alguno está en /o Mismo, de modo alguno estaría lo Diverso en algún ente. [146e] — Es verdad. [146e] — Luego lo Diverso no estaría en los no-unos ni en 70 Uno. [146e] — Luego por /a Diverso no serían diversos ni /9 Uno de los no-uno, ni los no-uno de lo Uno. [146e] — Pues no. [146e] — Ni serían, ciertamente, por sí mismos diversos unos de otros, ya que no participan de /ni Diverso. [147a] — ¿Cómo lo fueran? [147a] — Si, pues, no son diversos ni por si mismos ni por lo Diverso, ¿no se les escaparía totalmente lo de ser mutuamente diversos? [147a] — Se les escaparía. [147a] — Mas los no-uno no participan tampoco de Lo Uno, pues no serían no-uno, sino, de alguna manera, serían uno. [147a] — Es verdad. [147a] — Mas ni siquiera serían número los no-uno, porque, caso de tener número, ya ho serían de todas maneras no-uno. [147a] — Pues no. [147a] — Pero, ¿qué?, ¿son tal vez los no-uno “partes” de lo Uno?, ¿o participarían así los no-uno de lo Uno? [147b] — Si, pues, en absoluto, éste es uno, mas estotros son no-uno, ni /o Uno sería parte de los no-uno; ni respecto de ellos, como partes, lo Uno sería Todo. Por su lado, ni los no-uno serían partes de lo Uno, ni serían Todos respecto de los cuales lo Uno sería parte. [147b] — Pues no. [147b] — Mas afirmamos que los que no son unos respecto de otros, ni partes ni todos ni diversos, serán idénticos entre ellos. [147b] — Lo afirmamos. [147b] — ¿Afirmaremos, pues, que también en lo Uno, no teniendo ninguna de estas relaciones con los no-unos, es idéntico can ellos? [147b] — Lo afirmamos. [147b] — Así que lo Uno, al parecer, es diverso de los otros-y-de sí mismo, y, a la vez, idéntico con ellos-y-consigo mismo. [147b] — Pudiera parecer así, según el razonamiento. [147c] — ¿Sería, además, semejante y desemejante consigo mismo y con los otros? [147c] — Puesto que se mostró diverso de los otros, ¿no serían los Otros diversos de él? [147c] — ¿Que siendo, de esta manera, diverso de los otros, al modo que los Otros lo son de él, no es ni más ni menos diverso? [147c] — Bien, ¿y qué? [147c] — Que si no lo es ni más ni menos, lo es semejantemente. [147c] — Así que, por pasarle eso de ser diverso de los otros y, parecidamente, a los Otros respecto de él, de esa manera le pasará lo mismo a /ni Uno respecto de los otros y a los Otros respecto de lo Uno. [147d] — De esta manera: ¿no denominas con cada nombre algo? [147d] — Pues bien: ¿y dices el mismo nombre muchas veces o una sola? [147d] — Mas, cuando lo dices una sola vez, ¿denominas aquello de quien es tal nombre?; mas si muchas veces, ¿no a aquello? Empero, que pronuncies una vez o muchas el mismo nombre, ¿no es grandemente necesario el que te refieras a lo mismo? [147e] — Que o Diverso, ¿no es nombre referido a algo? [147e] — Cuando, pues, decimos que son algo diverso los Otros de lo Uno, y diverso lo Uno de los Otros, a pesar de emplear dos veces 70 Diverso, nos estamos refiriendo siempre no a otra cosa alguna sino a aquella naturaleza a la que pertenece el nombre. [147e] — Así es enteramente. [147e] — En cuanto, pues, lo Uno es diverso de los Otros; y los Otros, de lo Uno, ¿no le pasa, de suyo, a lo Uno, otra cosa sino lo mismo que les pasaría a los otros? Mas a los que pasa lo mismo son semejantes; ¿no es así? [147e] — En cuanto, pues, a lo Uno le pasó eso de ser diverso de los Otros, según eso mismo Todo Uno sería semejante a Todo Otro, porque Todo Uno es diverso de Todo Otro. [147e] á — Parece. — Mas lo Semejante es contrario a lo Desemejante. — Si. — Así que también lo es lo Diverso a lo Idéntico. — También es así. — Mas también queda en claro que lo Uno es idéntico Otros, — Quedó en claro. — Mas es afección contraria la de ser idéntico a los con la de ser diverso de los Otros, — Absolutamente. — En cuanto diverso, es claramente semejante, —Si — En cuanto idéntico, pues, será desemejante según la contraria a la afección asemejante. ¿Mas es lo de lo Semejante? —Sí. — Por tanto, lo Idéntico se desasemejará, o no será lo a lo Diverso. — Parece. — Luego lo Uno será semejante-y-desemejante a los en cuanto diverso, semejante; mas en cuanto idéntico, — Tiene lo Uno, al parecer, esta razón también, — Y tiene además estotra, — ¿Cuál? — Por cuanto le pasó ser idéntico, le pasó no ser difemas no habiéndole pasado ser diferente, no le pasó desemejante; mas por no ser desemejante, le pasó ser Mas de pasarle ser diferente, sería diferente; mas diferente, sería desemejante. — Dices verdad. — Siendo, pues, lo Uno idéntico con los Otros, y, por diverso, por ambas cosas y por cada una sería semejante a los Otros. — Enteramente así, — Luego parecidamente respecto de sí mismo; puesta se mostró claramente cual diverso de sí mismo-y-cual consigo mismo, ¿según ambas cosas y según cada se mostrará claramente semejante y desemejante? — Necesariamente. [148d] — Y, ¿qué en cuanto a esto?: acerca del contacto de /o Uno consigo mismo y con los otros; y acerca del no contacto, parecidamente, considera cómo se ha. [148d] — Lo considero. [148d] — Lo Uno se nos mostró claramente estar, de alguna manera, siendo en sí mismo cual en Todo propio. [148d] — ¿Mas lo Uno no está también siendo en los otros? [148d] — En cuanto que está en los Otros, estaría en contacto con ellos; en cuanto él está en sí mismo, se apartaría del contacto con los Otros, mas estaría en contacto consigo mismo, por estar siendo en sí mismo. [148d] — De esta manera lo Uno estaría en contacto consigo mismo-y-con los Otros. [148d] — Estaría en contacto. [148d] — Mas, ¿qué de estotro?: Todo lo que haya de estar en contacto con otro, ¿no es preciso que esté colocado a continuación de aquello con lo que haya de estar en contacto, teniendo por lugar precisamente aquel que esté colocado inmediatamente al lado donde está colocado aquel con que se toque? [148d] — Si, pues, /o Uno ha de estar en contacto consigo mismo, ¿habrá de estar colocado inmediatamente a continuación de sí mismo, teniendo por lugar el que está a continuación de aquel en que está él? [148d] — Es preciso sea así. [148d] — Esto, pues, haría de lo Uno dos; y estaría a la vez en dos lugares. Mientras se mantenga Uno, no lo querrá. [149a] — Pues no. [149a] — Por la misma necesidad 70 Uno no puede ser dos Di estar en contacto consigo mismo. [149a] — Por la misma. [149a] — Mas tampoco estar en contacto con los Otros. [149a] — Porque, afirmamos, lo que ha de entrar en contacto con otro, estando fuera de él, ha de estar a continuación de aquello con que se va a tocar, de modo que no habrá entre los dos un tercero. [149a] — Es verdad. [149a] — Ha de haber, pues, al menos dos, si ha de haber contacto. [149a] — Es necesario. [149a] — Mas si a los dos términos se les añade inmediatamente un tercero, resultarán tres términos, mas dos contactos. [149b] — De esta manera, por añadir un término se añade un contacto, y sucede que los contactos son, respecto de la multitud numérica de los términos, menores en una unidad. En la medida, pues, en que los primeros dos términos sobrepasaban ya a los contactos en eso de ser numéricamente más que los contactos, en esa misma medida también el número total siguiente de términos sobrepasará al total de los contactos, porque en lo restante se sobreañade a la vez uno al número; y un contacto, a los contactos. [149c] — Cuantos sean, pues, los entes en punto a número, los contactos serán siempre menores que ellos en una unidad. [149c] — Es verdad. [149c] — Mas si hay solamente uno, pero no dualidad, no habría contacto. [149c] — ¿Cómo lo hubiera? [149c] — Según esto, pues, afirmamos: los Otros que 70 Uno ni es uno ni participa de lo Uno, puesto que son Otros. [149c] — Pues no. [149c] — Luego no hay número en los Otros, ya que no hay en él uno. [149c] — ¿Cómo lo hubiera? [149c] — Así que los Otros ni es uno ni dos ni toma nombre alguno de algún otro número. [149d] — Luego sólo 70 Uno es uno, y no habría dualidad. [149d] — Parece que no. [149d] — Luego no habrá contacto, por no haber dos. [149d] — No lo hay. [149d] — Luego ni lo Uno está en contacto con los Otros ni los Otros lo está con lo Uno, ya que no hay contacto. [149d] — Pues no. [149d] — Así, según todo esto, lo Uno está en contacto con los Otros y consigo mismo;, a la vez, no lo está. [149d] — Ahora bien: ¿es igual o desigual consigo mismo y con los Otros? [149d] — Si 70 Uno fuera mayor o menor que los Otros, o, a su vez, si los Otros fuera mayor o menor que lo Uno, ¿no sería por sus esencias mismas por lo que Uno es Uno, y los Otros, otros que lo Uno, por lo que serían mayores y menores, respectivamente? [149e] Pero si, además de por ser tales, tuviera cada uno igualdad, tal vez serían respectivamente iguales. Mas si los Otros tuviera Grandor; pero lo Uno, Pequeñez, o bien Grandor 70 Uno, más Pequeñez los Otros, ¿a cualquiera de los dos al que conviniera cual eidos el Grandor, sería mayor; al que Pequeñez, menor? [149e] — ¿Haya, pues, estos dos eídoses: el Grandor y la Pequeñez?, que de no haberlos, no serían contrarios mutuamente ni se engendrarían en los entes. [150a] — Si, pues, se engendra en lo Uno la Pequeñez, estaría siendo o en el Todo o en una parte de él. [150a] — ¿Qué, si se engendrara en el Todo?; ¿estaría extendida por igual en lo Uno y por todo él, o lo circundaría? [150a] — Es evidente. [150a] — Mas, ¿si estuviera la Pequeñez extendida por igual en lo Uno sería igual a él; mas si ella la circundara, mayor? [150a] — ¿Cómo no? [150a] — ¿Será, pues, posible que Pequeñez sea igual o mayor que algo, y hacer lo propio de Grandor e Igualdad; mas no, lo propio de ella? [150a] — Así que la Pequeñez no estará siendo en lo Uno en cuanto Todo; sino, a lo más, en una parte. [150b] — Mas no en toda la parte; si no, haría lo mismo que respecto del Todo: será siempre igual o mayor que la parte en la que en cada caso estuviere. [150b] — Según esto. Pequeñez no estará siendo jamás en ente alguno, ya que no se engendra ni en una parte ni en el Todo; y nada será menor, a excepción de la Pequeñez misma. [150b] — Parece que no. [150b] — Tampoco Grandor estaría siendo en él; si no, habría algo mayor, diverso y fuera del Grandor mismo; aquello en que estaría siendo el Grandor; y pasaría esto, aun no habiendo algo más pequeño que él a lo que tuviera que superar, caso de ser grande. Mas esto es imposible, puesto que en parte alguna hay Pequeñez. [150c] — Es verdad. [150c] — Mas el Grandor mismo es mayor respecto de la Pequeñez misma; y no de otra cosa es menor la Pequeñez que del Grandor mismo. [150c] — Pues no. [150c] — Así que los Otros no es ni mayor ni menor que /a Uno, no teniendo ni Grandor ni Pequeñez; ni estos dos tienen el poder de superar y ser superados, respecto a lo Uno, sino uno respecto de otro. A su vez /o Uno no sería ni mayor fi menor ni por respecto a ellos dos ni a los Otros, ya que no tiene ni Grandor ni Pequeñez. [150d] — Parece que no. [150d] — Si, pues, /o Uno no es ni mayor ni menor que los Otros, de necesidad ni le es superior ni inferior. [150d] — Ahora bien: lo que no es ni superior ni inferior está, de toda necesidad, a la par; mas lo que está a la par, es igual. [150d] — ¿Cómo no? [150e] — Además: lo Uno, respecto de sí mismo, se habría de parecida manera; por no tener en sí mismo ni Grandor ni Pequeñez, no sería ni inferior ni superior a sí mismo; sino, por a la par, sería igual a sí mismo. [150e] —Luego /o Uno sería igual a sí mismo y a los Otros. [150e] — Mas, por estar siendo él en sí mismo, también estaría siéndose exterior a sí, y en cuanto circundante sería mayor que sí; mas, en cuanto circundado sería lo Uno menor que sí mismo; y así lo Uno sería mayor y menor que sí mismo. [150e] — Lo sería. [150e] — Pero, ¿no es también necesario el que no haya nada fuera de lo Uno y de los Otros? [150e] — ¿Cómo no? [150e] — No obstante, es preciso que lo que está siendo esté siempre en algún lugar. [150e] — ¿Pero lo que está siendo en otro, por ser menor, estará en un mayor?, porque no hay otra manera de que algo esté en otro. [150e] — Pues no la hay. [150e] — Mas, puesto que nada hay fuera de los Otros y de lo Uno, y, con todo, tienen que estar en algo, ¿no será necesario el que sean ya mutuamente interiores los Otros, en lo Uno, lo Uno en los Otros, o, si no, no estar en parte alguna? [151b] — Al estar siendo lo Uno en los Otros, los Otros sería mayor, que lo Uno, por circundarlo; mas lo Uno sería más pequeño que los Otros, por circundado. Mas porque los Otros está siendo en lo Uno, lo Uno sería, por la misma razón, mayor que los Otros; y, a su vez, los Otros, menor que lo Uno. [151b] — Así que lo Uno es igual-mayor-y-menor que sí mismo y que los Otros. [151b] — Pero si es mayor-menor-e-igual, sería él, respecto de sí mismo y de los Otros, de medidas iguales-mayores-y-menores; mas, porque de medidas, de partes. [151c] — ¿Cómo no? [151c] — Por ser de partes iguales-mayores-y-menores, sería él menor-y-mayor en número que sí mismo y que los Otros; e igual, según esto mismo, a sí mismo y a los Otros. [151c] — Respecto de lo que es mayor, seríalo también en más medidas; mas cuantas medidas, otras tantas partes; y respecto de lo que menor, parecidamente; y con lo que igual, lo mismo también. [151c] — Siendo, pues, mayor-menor-e-igual que sí mismo, tal vez sería de medidas iguales-mayores-y-menores respecto de sí mismo; y, puesto que lo sea de medidas, ¿no lo sería de partes? [151d] — ¿Cómo no? [151d] — Así que por ser de partes iguales a sí mismo, sería igual a sí mismo en cuanto multitud; de ser de más, mayor; de ser de menor, menor que sí mismo en cuanto al número. [151d] — ¿Y no se habrá parecidamente lo Uno respecto de los Otros? Que si parece mayor que él, necesariamente será mayor, respecto de él, aun en cuanto al número. Pero si más pequeño, más pequeño; si igual en magnitud, será también igual a lo Otro en multitud. [151e] — Lo será. [151e] — ¿Participa además lo Uno de Tiempo?: ¿es y hácese más joven y más viejo él respecto de sí mismo y de lo Otro; o, participando de tiempo, no está siendo ni más joven ni más viejo ni respecto de sí mismo ni de lo Otro? [151e] — ¿En qué sentido? [151e] — le conviene de alguna manera lo de “ser”, puesto que es Uno. [151e] — Empero, “ser”, ¿qué otra cosa es sino participación de la esencia en el tiempo presente, al modo que “era”, lo es del pasado; y, a su vez, “será” es comunidad de la esencia con el futuro? [152a] — Eso es. [152a] — Participa, por tanto, de Tiempo, puesto que participa de “ser”. [152a] — ¿Y también del tiempo transeúnte? [152a] — Hácese, pues, continuamente más viejo que sí mismo, ya que progresa según tiempo. [152a] — ¿O no recordaremos que lo viejo se hace más viejo respecto de lo que se va haciendo más joven? [152a] — Lo recordamos. [152a] — Ahora bien: puesto que lo Uno se hace más viejo respecto de sí mismo, ¿no se haría más viejo respecto de sí mismo en cuanto más joven? [152b] — Así, pues, se hace más joven y a la vez más viejo que sí mismo. [152b] — Pero, ¿no “es” más viejo cuando, referido al tiempo presente, se haga tal en el intermedio entre “era” y "“será”?, L porque no se saltará lo “ahora” al ir de lo “antes” hacía lo “después”. [152b] — Pues no. [152c] — ¿No detiene entonces el hacerse más viejo, cuando se encuentre con lo “ahora”; y no “se hace”, sino que entonces “es” ya más viejo? Porque progresando de esta manera conseguirá tocarse con ambos: con "“ahora” y “después”, despidiendo a “ahora”, y aceptando “después”; “haciéndose” en el intermedio de ambos: de “después” y de “ahora”. [152c] — Es verdad. [152c] —Sí, pues, es necesario que todo lo adviniente no se salte “ahora”, ya que por él “es”, detiene por ello el hacerse, y "es” entonces lo que en tal caso se estuviera haciendo. [152d] — Respecto, pues, de lo Uno, cuando, al estar haciéndose viejo, se encuentre con “ahora” detiene “el hacerse” y "es” entonces más viejo. [152d] — ¿Así que respecto de lo que se hacía más viejo, respecto de eso “es”; mas se hacía tal respecto de sí mismo? [152d] — Pero lo más viejo es más viejo que lo más joven. [152d] — Lo es. [152d] — Así que lo Uno es, precisamente entonces, más joven que sí mismo cuando, mientras se hace más viejo, se encuentra con “ahora”. [152d] — Ahora bien: “ahora” está siempre presente a lo Uno a lo largo de todo su “ser”, porque siempre es “ahora” cada vez que sea. [152e] — ¿Cómo no? [152e] — Luego lo Uno es y hácese más viejo y más joven que sí mismo. [152e] — Pero, ¿es o hácese él más tiempo o tiempo igual a sí mismo? [152e] — Empero, lo que está haciéndose o siendo durante igual tiempo, ¿tiene la misma edad? [152e] — ¿Cómo no? [152e] — Pero lo que tiene la misma edad no es ni más viejo ni más joven. [152e] — Pues no. [152e] — Luego lo Uno, haciéndose y siendo él respecto de sí mismo durante tiempo igual, ni es ni hácese ni más joven ni más viejo él respecto de sí mismo. [152e] — Paréceme que no. [152e] — Mas, ¿qué, respecto de los Otros? [152e] — No tengo qué decir. [153a] — Puedes decir esto: por ser diversos lo Otro de lo Uno, mas no algo diverso, son más de uno; de ser algo diverso sería cada uno uno; mas siendo diversos son más de uno y harían multitud. [153a] — La harían. [153a] — Empero, por ser multitud, participarían de Número más que de /o Uno. [153a] — ¿Cómo no? [153a] — Ahora bien: ¿afirmaremos, respecto de Número, que los grandes se engendran y han engendrado antes que los pequeños? [153a] — Los pequeños. [153a] — Así que el más pequeño será el primero; tal es /o Uno. ¿Es así? [153b] — Luego 70 Uno se engendró primero que todo lo que tiene número; mas tienen número todas las demás cosas, porque son “Otros” y no “otro”. [153b] — Pues lo tienen. [153b] — Creo que, engendrado como primero, fue engendrado primero; mas los otros posteriormente; a su vez, los engendrados como posteriores son más jóvenes que el engendrado primero. Y de esta manera los otros serían más jóvenes que o Uno; y lo Uno, más viejo que los otros. [153b] — Lo serían. [153b] — ¿Qué en cuanto a estotro?, ¿habríase engendrado lo Uno contra su propia naturaleza, o es esto imposible? [153c] — Mas 70 Uno se nos mostró teniendo partes; pero, si tiene partes, tendrá principio, fin y medio. [153c] — ¿No es, en todo, lo primero que se engendra el principio, tanto respecto de lo Uno como de cada uno de los otros, y, después del principio, todo lo demás hasta el final? [153c] — ¿Cómo no? [153c] — Ahora bien: ¿afirmaremos que las partes, todas ellas, lo son del Todo y de /o Uno; mas que él, en el final, ha nacido a la vez a ser uno y Todo? [153c] — Lo afirmaremos. [153c] — Mas el final se engendra lo último; pero /ni Uno nació a serse junto con él. De manera que si, necesariamente, /o Uno no viene al ser contra su naturaleza, por nacido con el final vendría al ser cual último de los otros. [153d] — Es, pues, lo Uno más joven que los otros; pero los otros, más viejos que lo Uno. [153d] — Así me lo parece también. [153d] — ¿Qué en cuanto a esto?: ¿no es necesario el que principio o cualquier otra parte de cualquier uno o de otro cualquiera —si es parte, mas no partes— sea uno, por ser parte? [153d] — Es necesario. [153d] — Así que lo Uno, venido a ser ya con lo primero, vendría a la vez con lo segundo; y no abandonaría a ninguno de los otros venidos a ser, sobrevenga lo que sobreviniere a cualquiera, hasta que, en llegándose al final, se haga “todo y uno”; no abandonando en su nacimiento ni a medio ni a final ni a primero ni a otro alguno. [153e] — Es verdad. [153e] — Respecto, pues, de todos los otros lo Uno mantiene la misma edad; de manera que, si no viene al ser lo Uno mismo contra naturaleza, no nacería ni anterior ni posterior a los otros, sino a la vez. Y según este mismo razonamiento, lo Uno no sería si más viejo ni más joven que los otros, ni lo serían los otros respecto de lo Uno. Empero, según el anterior razonamiento, sería más viejo-y-más joven que ellos, y, parecidamente, ellos que él. [154a] — Así de todo en todo es. [154a] — Tal es y tal ha llegado a ser. Empero, de nuevo, ¿qué en cuanto al “hacerse” mismo más viejo y más joven que los otros, y los otros que él; y en cuanto a no hacerse ni más joven ni más viejo? ¿La manera como valía esto respecto de “serlo”, de la misma valdrá acerca del “hacerse” o bien de diferente? [154b] — No tengo qué decir. [154b] — Mas yo diría esto: si uno es más viejo que otro, ya no podría hacerse más viejo de lo que, al comienzo y recién nacido, distaba en edad; ni, siendo más joven, hacerse aún más joven, porque si se añade a cantidades diferentes la misma cantidad, trátese de tiempo o de otra cosa cualquiera, tal adición deja igual diferencia que la que inicialmente las separaba. [154b] — ¿Cómo no? [154b] — Así que lo que está siendo no llegará a ser jamás, respecto de otro que esté siendo, ni más viejo ni más joven, ya que siempre la diferencia en edad es igual; sino que “es”, y ha llegado a “ser”', uno más viejo, otro más joven, mas no “se hacen”. [154c] — Es verdad. [154c] —Así que /o Uno que se esté "“siendo” no se hace Jamás ni más viejo ni más joven que los Otros que se estén “siendo”. [154c] — Pues no. [154c] — Pero considera si, de estotra manera, se hacen más viejos y más jóvenes. [154c] — ¿De cuál? [154c] — En cuanto que 70 Uno se nos mostró más viejo que los Otros; y los Otros, que él. [154c] — Cuando lo Uno sea más viejo que los Otros, ¿es que se “ha hecho” desde más tiempo que los Otros? [154d] — De nuevo, atiende: si a un tiempo mayor y menor añadimos un tiempo igual, el mayor resultante, “en relación” al menor resultante, ¿distarán una partecita igual del tiempo o una menor? [154d] — Una menor. [154d] — Según esto, pues, sea cual fuere la diferencia inicial entre lo Uno “respecto de los Otros, no será la misma a continuación; si no que, añadiéndose lo Uno tiempo igual al de los otros, distará siempre de los otros menos en edad que al principio. ¿No es así? [154e] — Ahora bien: lo que “por relación a algo” va difiriendo menos en edad que antes, ¿no resultaría más joven de lo que era anteriormente “respecto de” lo que fue antes más viejo? [154e] — Sí, más joven. [154e] — Mas si se hicieran más joven, ¿no resultarían aquellos, “respecto de lo Uno, más viejos que antes? [154e] —Ciertamente, —Lo que, pues, ya “estaba siendo” más joven, “hácese” más viejo respecto de lo que anteriormente “estaba siendo ya” y “estaba siendo” más viejo. Mas no “es” en modo alguno más viejo, sino “hácese” siempre más viejo que aquél; aquél acrécese hacia más joven, mientras que éste lo hace hacia más viejo. A su vez lo más viejo hácese, parecidamente, más joven que lo joven, porque yendo ambos hacia lo contrario, hácense contrarios entre sí. Por una parte lo más joven hácese más viejo que lo viejo, pero lo más viejo hácese más joven que lo joven. Empero, no serían capaces de llegar a “ser”, pues si hubiesen llegado, ya no llegarían, sino que “ser”-hían. Mas en realidad hácense más viejos y más jóvenes entre sí. Hácese lo Uno más joven que los otros, porque se nos mostró siendo más viejo, y llegado primero a ser; mientras que los demás hácense más viejos que lo Uno, porque llegaron posteriormente a ser. Por el mismo razonamiento también los otros se han parecidamente respecto de 70 Uno, ya que se mostraron más viejos que él, y venidos primero a ser. [155b] — Según esto: en cuanto ninguno hácese ni más viejo ni más joven que el otro, la diferencia entre ellos es siempre el mismo número; ni lo Uno hácese, respecto de los Otros, más viejo o más joven; ni los Otros, respecto de lo Uno. Mas en cuanto los venidos al ser anteriormente a los venidos posteriormente, y los posteriormente respecto a los anteriormente, necesariamente difieren en una partecita siempre diferente, ¿no será necesario por esto que se hagan más viejos y más jóvenes entre sí tanto los Otros, respecto de 70 Uno, como lo Uno respecto de los Otros? [155c] — Según todo esto, pues, lo Uno es-y-hácese más viejo y más joven respecto de sí mismo y de lo demás; y no-es-nihácese más viejo y más joven respecto de sí mismo y de la demás. [155c] — De todo en todo así es. [155c] — Puesto que lo Uno participa del tiempo y del hacerse más viejo y más joven, ¿no será necesario que participe también de “entonces” y de “después” y de “ahora”, ya que participa de Tiempo? [155d] — Ási que lo Uno era, es, será; vino al ser, viene al ser, vendrá al ser. [155d] — ¿Cómo no? [155d] — Y lo Uno sería “algo” en y del tiempo, ademís de era. Es y será. [155d] — Y habría de él ciencia, opinión y sensación, ya que ahora nosotros tratamos de él de todas estas maneras. [155d] — Y tiene nombre y razón; y es denominado y razonado: y todo lo que de esto se dé el caso de convenir a los otros, vale también en de él. [155d] — De todo en todo exacto. [155d] — Tratemos esto por tercera vez. Si, como hemos discurrido, “/o Uno es...”, ¿no será necesario, siendo uno-y-muchos-y-ni-uno-ni-muchos y además participando del tiempo, el que, por “ser” uno, “participe” a veces de esencia; mas que, si “no es”, no "“participe” a veces de esencia? [155d] — Pues bien: cuando participe, ¿será posible que entonces no participe, y que, cuando no participe, participe? [155d] — No es posible. [155d] — Así que en un tiempo participa y en otro no participa; solamente de esta manera participaría y po participaría. [156a] — ¿No es también ese el tiempo en el que participa de “ser” y en que se aparta de él? O, ¿cómo sería posible que a veces lo posea; mas a veces, no, si no es tomándolo a veces y dejándolo? [156a] — De ninguna manera. [156a] — ¿No llamas venir a ser “participar” de esencia? [156a] — Mas apartarse de esencia, ¿no es destruirse? [156a] — Así que, al parecer, tomando y despidiendo esencia, lo Uno viene a ser y se destruye. [156a] — Por ser uno-y-muchos, y adviniente a ser-y-perecedero, ¿no dejará de ser muchos, al venir a ser uno; y, al venir a ser uno, se destruirá lo de ser muchos? [156b] — Mas venir a ser uno-y-muchos, ¿no es, necesariamente. [156b] — Es de gran necesidad. [156b] — ¿Y lo es, cuando viene a ser desemejante-y-semejante, a de asemejarse y desemejarse? [156b] — ¿Y cuando viene a ser mayor-menor-e-igual, ¿la de aumentar, disminuir e igualarse? [156b] — Así es. [156c] — Mas cuando de movido se cambia a detenido, y de detenido a moverse, es preciso, por cierto, que eso no lo esté siendo en un solo tiempo. [156c] — Detenido primero, moverse después; movido primero, detenerse después, no es posible, sin cambiarse, que le pasen tales cosas. [156c] — ¿Cómo lo fuera? [156c] — Así que no hay tiempo alguno en el que sea posible, a la vez, moverse y detenerse. [156c] — Pues no. [156c] — Ni cambia, sin eso de cambiar. [156c] — No es verosímil. [156c] —¿Cuándo, pues, cambia?; porque no cambia ni estando detenido ni estando movido ni estando en tiempo. [156c] — Pues no. [156d] — ¿No es desconcertante “en qué” estaría siendo mientras cambia? [156d] — ¿Cuál es? [156d] —El instante, porque “instante” parece indicar algo así como estar cambiándose desde él hacía cada parte de un par; porque no se cambia del estar detenido, mientras se está detenido; ni del movimiento, moviéndose aún, sino que esta es la naturaleza, desconcertante, de “instante”: que está encajada entre el movimiento y el detenimiento sin estar siendo en tiempo alguno; y hacia ella y desde ella lo movido cambia hacia el detenerse; y lo detenido, hacia el moverse. [156e] —Así lo Uno, ya que se detiene y mueve, cambiaría hacia cualquiera de los dos, —que sólo así daría realidad a ambos. Mas al cambiar cambiaría instantáneamente; y, mientras cambia, no estaría en tiempo alguno, ni se movería entonces ni estaría detenido. [156e] — Pues no. [156e] — ¿No es así también respecto de los demás cambios? Cuando cambie de ser a perecer, o de no ser a hacerse, está haciéndose entre ciertos movimientos y detenimientos, y entonces, ¿ni es ni no es mi hácese ni perece? [157a] — Según el mismo razonamiento: al ir de uno a muchos y de muchos a uno, ni “es” uno ni “es” muchos; ni se disgrega fi se agrega. Y al ir desde lo semejante a lo desemejante, y de lo desemejante a lo semejante, no “es” ni semejante ni desemejante ni asemejado ni desasemejado; y al ir desde pequeño a grande y a igual y al contrario, no "sería” ni pequeño, ni grande, ni igual, ni aumentado ni disminuido ni igualado. [157b] — Parece que no. [157b] — Todo esto le pasaría a lo Uno, "si es...”. [157b] — ¿Cómo no? [157b] — ¿No hay que considerar qué les pasaría, correspondientemente, a los Otros, si “Uno es...”? [157b] — Hay que considerarlo. [157b] — Digamos pues: si “Uno es...”, ¿qué ha de pasar a los-Otros de /o Uno? [157b] — Puesto que son otro que lo Uno, los Otros no es lo Uno, porque en tal caso no serían otro que /o Uno. [157c] — Mas /os-Otros, no están enteramente privados. de Za Uno, sino que de alguna manera participan de él. [157c] — ¿De cuál? [157c] —Que /os-Otros de /o Uno es otro que él por tener partecita, porque si no tuviera partecitas, sería uno de todo en todo. [157c] — Mas afirmamos que las partecitas son de aquello que sea un Todo. [157c] — Lo afirmamos. [157c] —Empero. Todo es, necesariamente, un uno resultante de muchos, del que serán partecitas las partecitas; porque cada una de las partecitas tiene que ser partecita no de muchos, sino de un Todo. [157c] —Si fuera partecita de muchos, entre los que ella estuviera, sería partecita de sí misma, lo que es imposible; y lo sería de “cada una” de las demás, ya que lo es de todas; porque si no es partecita de uno de ellos, lo será de los demás, a excepción de él; y así no será partecita de “cada uno”. Mas, no siendo partecita de “cada uno”, no lo será de ninguno de los muchos. No siendo algo de ninguno de todos estos, ya que es nada de ninguno, sería imposible fuera partecita y otra cosa cualquiera. [157d] — Así parece, por cierto. [157d] — Así que la partecita no es partecita ni de los muchos ni de todos. Mas lo es de una cierta idea y de un cierto uno que llamamos “todo”, engendrado cual unidad perfecta resultante de todos ellos, precisamente. De él, la partecita sería partecita. [157e] — De todo en todo es así. [157e] — Luego, por ser Lo Uno un Todo perfecto, poseedor de partecitas, es necesario que sean éstas lo otro de Lo Uno. [157e] — Y por cierto que de cada partecita vale el mismo razonamiento, porque cada una tiene que participar de lo Uno. Porque, si cada una de ellas es partecita, eso de “cada uno” indica unidad: algo separado de los demás, pero siéndolo “de por sí”, si es que ha de ser “cada uno”. [158a] — Mas, para participar de 70 Uno, es claro que hay que estar siendo algo diverso de Uno, porque, si no, no sería “participar” sino “sería” lo Uno mismo. Ahora bien: “ser” Uno es imposible para todo menos para lo Uno mismo. [158a] — Empero, le es necesario al Todo y a la partecita participar de lo Uno, porque el Todo ha de ser uno del que las partecitas serán partecitas. Mas, a su vez, cada uno es una partecita del Todo, en cuanto partecita del Todo. [158a] — Así es. [158b] — Mas los participantes de lo Uno, ¿participarán de él, aun siendo diversos de él? [158b] — Pero, ¿cómo no? [158b] — Los diversos de lo Uno serían muchos, porque si los otros de Lo Uno no fueran ni Uno ni más de uno, serían nada. [158b] — Pues lo serían. [158b] — Ya que los participantes de Lo Uno-Todo y los de lo Uno-partecita son más que uno, ¿no será necesario ya que sean infinitos en multitud esos mismos que participan de Lo Uno? [158b] — ¿De qué manera? [158b] — Veámoslo si de ésta: cuando comparten lo Uno; ¿lo comparten entonces no siendo ellos ni unos, ni siendo unos por participación de Lo Uno? [158b] — Es claro que así es. [158c] — ¿Así que siendo multitud, en la que no está siendo Lo Uno? [158c] — Pues bien: si quisiéramos sacar de ellos por el pensamiento algo: lo más pequeño que seamos capaces de pensar, ¿no será necesario que lo sacado, puesto que no participa de Lo Uno, sea multitud y no uno? [158c] — Según esto, pues, considerando siempre esa naturaleza, tan diversa de la del eidos, considerándola a ella “en cuanto ella misma”, ¿no será todo lo que de ella veamos ilimitado en multitud? [158c] — De todo en todo así es. [158c] — Mas, apenas cada partecita se haga partecita, adquiere límite una partecita respecto de otra y respecto del Todo, y el Todo respecto de las partecitas. [158d] — Así es en efecto. [158d] — Sobreviéneles, pues, a los otros, al parecer, por comunicar con Lo Uno y consigo mismos, el hacerse en sí mismos algo diverso, que les aporta límite mutuo; mientras que su propia naturaleza les aporta, a ellos precisamente, ilimitación. [158d] — Así que /os-Otros de Lo Uno, como todos, y en cuanto partes, son ilimitados-y participan del límite. [158e] — ¿No serán además semejantes y desemejantes mutuamente y consigo mismos? [158e] — ¿En qué manera? [158e] — En cuanto que, según su naturaleza, son todos ellos ilimitados, les afectaría a todos lo mismo y de la misma manera. [158e] — Mas en cuanto participan lodos de límite, también los afectaría a todos lo mismo y de la misma manera. [158e] — ¿Cómo no? [158e] — Mas en cuanto les afectó lo de ser limitados-e-ilimitados, les afectarían las mismas afecciones, aun siendo mutuamente contrarias. [159a] — Mas los contrarios son lo que hay de más desemejante. [159a] — Así es. [159a] — Según, pues, cada una de tales afecciones serían semejantes ellos a sí mismos y mutuamente. Empero, según ambas también, serían mutuamente lo que hay de más contrario y desemejante. [159a] — De esta manera los Otros serían, respecto de sí mismos [159a] — Lo serían así. movidos-y-detenidos. Y hallaremos, sin dificultad, que pasan a los otros de lo Uno todas las afecciones contrarias, ya que quedó en claro que les pasa lo mismo. [159b] — Así, pues; si damos esto por evidente, ¿no consideraríamos de nuevo, acerca de “lo Uno es...”, sí los Otros de lo Uno se han en esto de otra manera y no sólo de ésta? [159b] — Digamos, pues, volviendo al principio, si “Lo Uno [159b] — ¿Que Lo Uno esté aparte de /or-Otros, y estén aparte [159b] — Así es. [159b] — No hay, pues, ya algo diverso de ellos en lo que estarían siendo Lo Uno y los Otros. [159b] — Pues no. [159b] — Así que, de ninguna manera, están siendo en lo más² [159b] — Parece que no. [159b] — Mas lo verdaderamente Uno, afirmaremos, por cierto, no tiene partes. [159b] — ¿Cómo las tendría? [159b] — Así que Lo Uno no estaría siendo ni Todo ni sus y no tiene partes. [159d] — De ninguna manera, pues, participarían de /o Uno los-Otros, no participando en algo de él ni según partecita ni según Todo. [159d] — Parece que no. [159d] — Así que /os-Otros no son de manera alguna Uno, ni tienen en si mismo algo de “Uno”. [159d] — Pues no. [159d] — Y /os-Otros no son ni siquiera muchos, porque sería uno cada uno de ellos, por ser partecita del Todo, si fueran muchos. Ahora bien: /os-Otros de lo Uno no son ni uno ni muchos, ni Todo ni partecitas, puesto que en manera alguna participan de él. [159d] — Así que /os-Otros no "son” ni dos ni tres, ni estos “están siendo” en ellos, puesto que están privados enteramente de lo Uno. [159e] — Así es. [159e] — Los-Otros no son, tampoco, ni aun ellos mismos, semejantes y desemejantes a lo Uno; ni se halla siendo en ellos semejanza y desemejanza; porque, si fueran ellos mismos semejantes-y-desemejantes, o tuvieran en sí mismos semejanza y-desemejanza, tendrían /os-Otros de /o Uno, en si mismos, dos eídos mutuamente contrarios. [159e] — Mas es imposible participe de “dos”, sean lo que sean, lo que ni de “uno” participa. [159e] — Así que /os-Otros no son ni semejantes ni desemejantes ni ambas cosas a la vez. Porque, caso de ser semejantes o desemejantes con Lo Uno, participarían de uno de los dos eidos. Pero, siendo ambas cosas, participarían de dos eidos contrarios, lo cual pareció claramente imposible. [160a] — Es verdad. [160a] — No son /os-Otros de 70 Uno ni idénticos ni diversos, ni movidos ni detenidos, ni engendrados ni perecibles, ni mayores ni menores ni iguales, ni afectados de nada parecido a esto, porque, si /os-Otros soportaran ser así afectados, participarían de uno, dos, tres, de par e impar, de todo lo cual quedó en claro ser imposible participaran, privados como están enteramente de Lo Uno. [160b] — De esta manera, pues, si “Uno es”, lo Uno es todos; y ninguno es “uno”, tanto respecto de sí mismo como de los Otros por igual. [160b] — Sea; pero, si “Lo Uno no es...”, ¿qué ha de pasar?; considerémoslo a continuación. [160b] — ¿Qué es esa misma suposición: “si Lo Uno no es?...”. ¿En qué se diferencia de estotra: si Lo no-Uno no es? [160b] — Se diferencian por cierto. [160b] — ¿Se diferencian tan sólo; o son además totalmente lo contrario decir “si Lo no-Uno no es” y "si Lo Uno no es”? [160c] — Es contrario totalmente. [160c] — ¿Y qué si uno dijera: si “Grandor no es...” o “Pequeñez no es.—”, o cosas parecidas?, ¿no declararía que en cada caso eso de “no es” indica algo diverso? [160c] — Así, pues, ¿no declararía también ahora que dice algo diverso de los otros casos eso de “no es”, cuando hable de si “Uno no es...”; y sabemos lo que dice? [160c] — Lo sabemos. [160c] — Dice, pues, ante todo, algo cognoscible, y, después, algo diferente de los Otros cuando habla de “uno”, añadiéndole o eso de “ser”, o esotro de "no ser”, porque no menos se conoce de qué se dice que “no es”, y que es diferente de los Otros. ¿O no es así? [160d] — Tratemos, pues, esta así ya desde el principio; si “Uno no es...”, ¿qué ha de ser? Lo primero que ha de convenirle es, al parecer, esto: tener, él, ciencia de sí mismo —o que ni siquiera se conozca de qué se habla al decir “si Uno no es”. [160d] — Es verdad. [160d] — Según esto, pues, convenirle también el que “los Otros son diversos de él”; o, ¿ni se diría eso de “diverso de los Otros”? [160d] — Además, pues, de la ciencia, le conviene Diversidad, porque no se habla de diversidad respecto de lo Otro, cuando se dice que “Lo Uno es diverso de lo Otro", sino. de la de él. [160e] — Y, por cierto, “Lo Uno que no está siendo” participa de lo “él” de lo “alguno”, de lo “esto”; y participa en “esto”, en “estos y todos los tales”, porque de lo Uno no se diría ni tan sólo eso de “diverso de lo Uno”, ni habría algo "en él” y “de él" ni se diría “algo”, si no entraran en él ni eso de alguno” ni eso de “otros tales”. [160e] — Así que no le es posible a lo Uno “ser”, puesto que no Es; mas nada impide que participe de "muchos”; le es más bien necesario, puesto que Lo Uno, él y no otro, no es. Que, por cierto, si ni lo “uno” ni lo “él” han de no ser, sino que de otra cosa se trata, no hay de qué hablar; mas si precisamente hacen de sujetos de “no ser” él y no otro, es necesario que participe de “él” y de "otros muchos”. [161a] — Tiene además desemejanza con /os-Otros, porque /o.Otros de Lo Uno, por ser Otros, serían de diversa clase. [161a] — ¿Mas lo de diversa clase no es Otro? [161a] — ¿Cómo no? [161b] — ¿Y lo Otro no es desemejante? [161b] — Es desemejante. [161b] — Si, pues, son desemejantes con Lo Uno, es claro que lo Desemejante con lo Desemejante es desemejante. [161b] — Es evidente. [161b] — Habría, según esto. Desemejanza en Lo Uno, respecto de la cual los Otros le son desemejantes. [161b] — Parece. serio que tenga semejanza consigo mismo? [161b] — Si en Lo Uno hay desemejanza con Lo Uno, no versaría el razonamiento sobre algo así como Lo Uno, ni la suposición sería acerca de Uno, sino sobre otra cosa distinta de uno. [161b] — No ha de ser, pues, así. [161b] — No por cierto. [161b] — Luego es menester que Lo Uno tenga semejanza consigo mismo. — [161b] — Es menester. [161b] — Y por cierto no es igual a los-Otros; porque, si fuese igual, “sería ya”; y además, “sería semejante a” ellos en cuanto a igualdad. Ambas cosas son imposibles, si “Uno no es”. [161b] — Puesto que no es igual a los-Otros, ¿no será necesario el que los Otros no sean iguales con él? [161b] — Mas lo no igual, ¿no es desigual? [161b] — Mas lo desigual, ¿no es desigual con lo desigual? [161b] — Pero, ¿cómo no? [161d] —¿Lo Uno participa, además, de Desigualdad, respecto de la cual los Otros son desiguales con él? [161d] — Pero en Desigualdad entran Grandor y Pequeñez. [161d] — Luego en tal Uno hay Grandor y Pequeñez. [161d] — Empero. Grandor y Pequeñez distan entre sí. [161d] — Luego hay siempre algo intermedio. [161d] — Lo hay. [161d] — ¿Qué otra cosa puedes decirme que hay entre dos, fuera de la igualdad? y [161d] — No, sino esa, precisamente. [161d] — En lo que haya, pues. Grandor y Pequeñez, hay también en él igualdad, cual algo intermedio entre ellos. [161e] — Así que, en Lo “Uno que no es”, habría, al n igualdad. Grandor y Pequeñez. [161e] — Más aún: es preciso que, de alguna manera, participe de esencia. [161e] — Es preciso que se comporte como decimos; que, no se comporta así, no diríamos verdad al decir que "Lo Uno no es”. Mas, si es verdad, es claro que decimos que está “siendo” eso. ¿O no es así? [161e] — Así es. [161e] — Mas, puesto que afirmamos decir verdad, nos es necesario proferir y decir que "está siendo”. [161e] — Es necesario. [162a] — Al parecer, pues. Lo Uno es no ente; porque si no ha de ser no-ente, sino relajar de algún modo hacia no set lo de ser, inmediatamente será ente. [162a] — De todo en todo así es. [162a] — Es preciso, pues, que Lo Uno tenga por vínculo de su no-ser el ser no ente, si es que ha de no-ser, de manera semejante a como el ente ha de tener por vínculo el no ser no ente, para, a su vez, perfectamente ser. De esta manera, pues, el ente sería máximamente ente y el no ente sería máximamente no ente, participando el ente, por un lado, de la esencia de ser ente; mas no, de la esencia de ser no ente, si ha de perfectamente "ser”. Mas participando el no— ente no esencia de la de no ser no ente; mas sí, de la esencia de no ser ente, si también el no ente ha, a su vez, perfectamente no ser. - [162b] — Así, pues, ya que lo de no ser con-és con el ente; y lo de ser con-és con el no ente, también en Lo Uno, ya que no es, es necesario que para no ser consea con el ser. [162b] — Y aun la esencia se aparece en Lo Uno, si no s. [162b] — Se aparece. [162b] — Así que también la no esencia, ya que no es. [162b] — ¿Cómo no? [162b] — ¿Es posible que lo que está siendo así no esté siendo de tal manera, a no ser cambiando tal estado? [162b] — No es posible. C — Todo, pues, lo que esté así y no esté así, indica [162b] — ¿Cómo no? [162b] — Mas cambio es movimiento; o, ¿qué afirmaremos es? [162b] — Mas, ¿no se nos mostró Lo Uno siendo-y-no siendo? [162b] — Luego se nos manifiesta estando así-y-no así. [162b] — También Lo Uno que no está siendo se nos manifestó movido, ya que está cambiando aun de “ser” a “no ser”. [162b] —Empero, si no está en ninguno de los entes --y no lo está, puesto que no es —no se trasladaría de aquí para allá. [162b] — No se movería, pues, por eso de cambiar. [162b] — Pues no. [162d] —Ni rotaría en el mismo lugar, ya que por parte alguna se toca con lo Mismo, pues lo Mismo es ente. Empero, lo no ente es imposible que esté en alguno de los entes. [162d] — Es imposible. [162d] — Según esto Lo Uno, no siendo ente, no podría rotar en aquello en que no está. [162d] — Pues no. [162d] —Ni Lo Uno ente ni lo ente se altera en algo a sí mismo, porque el razonamiento no versaría entonces sobre Lo Uno, puesto que se alteraría a sí mismo, sino, sobre otra cosa. ' [162d] — Mas si ni se altera ni rota en lo mismo ni cambia, ¿de qué modo se movería aun? [162d] — ¿De cual? [162e] — Empero, lo inmoble guarda, por necesidad, reposo; mas lo que reposa está detenido. [162e] — Necesariamente. — Así que, al parecer. Lo Uno que no está siendo está — Tal parece. — Mas, puesto que se mueve, grandemente necesario es alterarse, ya que muévase hacia donde sea, en esa misma ya no estará siendo como estaba, sino de otra manera. — Así es. — Así que Lo Uno está movido-y-se altera. —Sí, — Mas si no se moviera de manera alguna, de ninguna alteraría. — Pues no, — En cuanto, pues. Lo Uno que no está siendo se mueve. [163a] mas, en cuanto no se mueve, no se altera. — Pues no. — Luego Lo Uno que no está siendo se altera-y-no se — Parece, —Empero, ¿no es necesario el que lo alterado se haga o deshacerse antes de su primer estado? Mas lo que se altera, necesariamente ni se hace ni se deshace. — Necesariamente. — Así que Lo Uno que no está siendo, al alterarse, se deshace; mas, al no alterarse, no se hace ni se y de esta manera Lo Uno que no está siendo se hace-deshace-y-ni se hace ni se deshace. — Pues no. — De nuevo: volvamos al principio y veamos si nos lo mismo que ahora o diverso. — Hagámoslo así. —Si "Lo Uno ho es. ", ¿qué le pasará?, —decimos, —Sí. — Cuando decimos eso de "no es”, ¿qué otra cosa eso sino ausencia de esencia en aquel de que afirmamos no ser? — No otra cosa. — Cuando decimos de algo que “no es”, ¿cómo decimos no es, y cómo que es? ¿Eso de "no es”, dicho sencillano indica que lo que no es ni de ningún modo ni ningún caso ni de ninguna manera es ni participa de —Sencillísimamente, así es. [163c] — Así que “lo que no es" no podría ser, ni de ninguna otra manera participar de esencia. [163c] — Pues no. [163d] — Mas hacerse y deshacerse, ¿qué otra cosa eran sino, en un caso, compartir esencia; y, en otro, desecharla? [163d] — Mas lo que no conés con algo, ni lo tomaría ni lo desecharía. [163d] — Así que a Lo Uno, puesto que de modo alguno es, no habrá ni que meterle ni que sacarle ni hacerle de manera alguna compartir esencia. [163d] — Ni se deshace, pues. Lo Uno que no es, ni se hace, ya que en manera alguna participa de esencia. [163d] — Parece que no. [163e] — Ni se altera de modo alguno, que, en tal caso, pasándole eso se haría y se desharía. [163e] — Es verdad. [163e] — Mas si no se altera, ¿no será necesario el que no se mueva? [163e] — Y tampoco afirmaremos que lo que en modo alguno es esté detenido; pues lo detenido es preciso que esté siempre en un cierto y mismo algo. [163e] — En lo mismo, pues, ¿cómo no? [163e] — Según esto digamos, una vez más, que lo que no es ni se detiene ni se mueve. [163e] — Pues no. [163e] — Aún más: nada de los entes es de él, pues, participando de ellos, participaría de entidad. [163e] — Es evidente. [164a] — No tiene, pues, en sí ni Grandor ni Pequeñez ni Igualdad. [164a] — Pues no. - [164a] —Ni tendría en sí Semejanza ni Desemejanza ni respecto de sí mismo ni respecto de los Otros. [164a] — Parece que no. [164a] — Pues bien: ¿habrá manera de que le sean algo los Otros, si nada ha de serle propio? [164a] — No hay modo. [164a] — Luego /os-Otros no le son ni semejantes ni desemejantes ni idénticos ni diversos. [164a] — Pues no. [164a] — Ahora bien: ¿serán algo para El no ente lo “de él” o "en él”, lo de “algo”, lo de “esto”, lo de “éste”, lo de “otro” o lo de “entonces” o “después”, o “ahora”, o “ciencia”, “opinión”, “razonamiento”, “nombre” u otra cosa cualquiera de los entes? [164b] — No lo serán. [164b] — Así que /o Uno que no es no tiene nada en modo alguno. [164b] — Parece, según esto, que nada, de ninguna manera, tiene. [164b] — Digamos una vez más: si “Uno no es”, ¿qué ha de [164b] — Han de ser otros, porque, si no son ni siquiera otros. [164b] — Así es. son diversos. ¿O es que no denominas con /o mismo a lo Otro y a lo Diverso? [164d] — Afirmamos que lo Diverso es diverso de lo Diverso, ¿y que lo Otro es otro de lo Otro? [164d] — Así que en los Otros, si han de ser otros, hay algo por lo que son otros. [164d] — ¿Qué sería eso?, no serán otros de Lo Uno, porque Lo Uno no es. [164d] — Pues no. [164d] — Luego eso es algo de entre ellos, porque esto todavía les queda, o, si no, serían otros que nada. [164d] — Son, pues, cada uno otro de los demás según multitud, porque no podrían serlo según Uno, no siendo lo Uno. Empero, cada porción de ellos es ilimitada, aun cuando uno tome lo que cree más pequeño; cual, en el sueño, un ensueño parece, de repente, ser muchos en vez del que se LA creía uno; y, en lugar de pequeñísimo, parece grandísimo, respecto de sus trocitos. [164d] —De tales porciones, pues, los otros son mutuamente otros, si son otros respecto de “Uno que no es”. [164d] — Habrá, según esto, muchas porciones, cada una parecerá ser una, no siéndolo, ya que Uno no será. [164d] — Así es. [164e] — Y parecerá que hay número de ellos, si cada uno es uno, por ser muchos. [164e] — Y que haya, entre ellos, unos que sean pares y otros impares, lo parecerá; mas no con verdad, ya que Uno no será. [164e] — Pues no. [164e] — Y afirmaremos que, entre ellos, hay algo pequeñísimo; mas parecerá ser mucho y grande respecto de cada uno de los muchos, por ser pequeños. [164e] — ¿Cómo no? [164e] —Y cada una de tales porciones será tenida por igual a los muchos pequeños, porque no parecerá pasar de lo mayor a lo pequeño, sin que antes parezca recorrer lo intermedio, lo cual sería una igualdad fantasmagórica. [164e] —Según esto cada porción tendría límite respecto de otra, aunque, respecto de sí misma, no tiene principio, ni límite ni medio. [164e] — Porque cuando, por el pensamiento, admita uno que esté siendo alguno de ésos, antes del principio aparecerá siempre otro principio; después del final, otro final preterido; y en el medio, otros términos más intermediarios que el medio; empero, más pequeños, por no ser posible captar cada uno de ellos como uno, puesto que lo Uno no existe. [165b] — Creo, pues, que todo ente, aprehendido por el pensamiento, necesariamente se desmenuza al partirlo, porque, al captarlo, se captaría siempre una porción sin unidad. [165b] — Del todo así es. [165b] — Según esto, pues, necesariamente parece vagamente uno a quien de lejos lo mire; mas, de cerca y a mente aguda, W lla Sehleiermachor sod uido Procl. suppl, com, 1314,1 , ha de parecer cada uno ilimitado en multitud, ya que está privado de unidad, porque Lo Uno no es. [165c] — Así que cada uno de los otros ha de parecer ilimitado y teniendo límite, uno y muchos, si “Uno no es”, y los otros son lo otro de Lo Uno. [165c] — Es preciso. [165c] — ¿Y no parecerá que son semejantes y desemejantes? [165c] —Cual dibujo en sombras que, al distante, le pasa el parecerle uno, idéntico y ser semejantes todas las apariencias. [165c] — Así del todo es. [165d] — Mas, al que se acerca, muchas y diversas y diversiformes respecto de lo que aparece a aquel otro, y desemejantes consigo mismas. [165d] — Así es. [165d] — Así que necesariamente las porciones han de parecer semejantes y desemejantes ellas consigo mismas y unas de otras. [165d] — Así que también idénticas y diversas mutuamente, en contacto y fuera de sí mismas, y movidas según toda clase de movimiento, y detenidas de todas maneras, y hechas y desechas, y nada de todo ello; y todo lo que nos fuera ya fácil recorrer, si, por no estar siendo Lo Uno, son muchas. [165e] — Aun una vez más. Volviendo al principio, digamos: si “Lo Uno no es...”, "mas los otros son lo otro de lo Uno”, ¿qué han de ser? [165e] — Los-Otros, por cierto, no serán uno. [165e] — ¿Cómo lo fueran? [165e] — Mas, por cierto, tampoco muchos; porque, en siendo muchos, estaría en ellos también Uno; porque si ni uno de ellos es uno, todos son ninguno, de modo que ni siquiera serían muchos. [165e] — Es verdad. [165e] — No estando, pues. Uno en los muchos, /os-Otros no serían ni muchos ni uno. [165e] — Pues no. [165e] —Ni siquiera parecerán ser uno mi muchos. [166a] — Porque /os-Otros no tienen con ninguno de los que no son comunidad ninguna de ninguna clase y de ninguna manera; ni nada de los que no son se halla siendo en alguno de los otros, porque en los que no son no hay parte alguna. [166a] — Es verdad. [166a] — NI hay en los-Otros ni opinión ni imaginería alguna de lo que no es, ni se opinará por /os-Otros de ninguna manera ni nunca acerca de lo que no es. [166a] — Pues no. [166a] — Si, pues, "Lo Uno no es”, nada de /os-Otros parecerá ser ni uno ni muchos, porque, sin Uno, es imposible concebir muchos. [166b] — Si, pues, “Uno no es...”, /os-Otros ni son ni parecen al uno ni muchos. [166b] — Parece que no. [166b] — Ni que sean semejantes ni desemejantes. [166b] — Pues no. [166b] — Ni que sean idénticos ni diversos, ni en contacto ni fuera; ni de todo eso que, anteriormente, recorriéndolo, los Otros nos “parecieron” ser; de ello, los-Otros... ni lo son ni lo parecen, si “Uno no es...”. [166b] — Es verdad. [166c] — Así que, en resumen, si dijéramos que, si “Lo Uno no es...”, nada es., ¿no lo diríamos correctamente? [166c] — De todo en todo sí. [166c] — Digamos, pues, esto; y que, al parecer, tanto que Uno sea como que no sea, él y los-Otros, tanto respecto de sí mismos como mutuamente, todos y de todas maneras son-y-no son, parecen-y-no-parecen. ## Notes [1] Pasaje adaptado. El facsímil está truncado en este punto y el texto se interrumpe a mitad de palabra; lo aquí suplido es del editor, a partir del original griego, y no procede de la traducción de J. D. García Bacca. [2] Pasaje adaptado. El facsímil está truncado en este punto y el texto se interrumpe a mitad de palabra; lo aquí suplido es del editor, a partir del original griego, y no procede de la traducción de J. D. García Bacca.